Día 7 de 9
Séptimo día — Por las mujeres que sostienen la casa
Oración de todos los días
Santa Mariana de Jesús,
lirio de Quito:tú diste tu vida por tu ciudad.
Enséñame a cargar con algo por los demás,
aunque sea poco y nadie lo sepa.
Amén.Lectura del día
15 Se levanta antes que amanezca, y distribuye las raciones a sus domésticos, y el alimento a sus criadas. 16 Puso la mira en unas tierras, y las compró: de lo que ganó con sus manos plantó una viña. 17 Revistióse de fortaleza, y esforzó su brazo. 18 Probó, y echó de ver que su trabajo le fructificaba: por lo tanto, tendrá encendida la luz toda la noche. 19 Aplica sus manos a los quehaceres fatigosos, y sus dedos manejan el huso. 20 Abre su mano para socorrer al mendigo, y extiende sus brazos para amparar al necesitado.
Meditación del día 7
Vivió entre mujeres que trabajaban y criaban, como casi toda su época.
El poema de la mujer fuerte, al final de Proverbios, no describe a una mujer pasiva o decorativa. Se levanta antes del amanecer, compra un terreno, planta una viña con lo que gana, trabaja con el huso hasta tarde, y abre la mano al pobre. Es una mujer que gestiona, trabaja y sostiene.
Mariana vivió rodeada de mujeres así: su hermana, que la acogió y la crió; las criadas indígenas y negras de la casa; las vendedoras del mercado de Quito; las viudas que sacaban adelante a sus hijos solas. Esas mujeres casi no aparecen en las crónicas de la época, pero sin ellas la ciudad no habría funcionado.
Hoy siguen siendo la mayoría de quienes sostienen las casas en América Latina: madres solteras que trabajan dos turnos, abuelas que crían a los nietos de hijos migrantes, vendedoras informales sin seguridad social. Muchas cargan además con el trabajo doméstico que nadie paga ni agradece. Si en tu casa hay una mujer así, no la idealices: ayúdale. Reparte las tareas, reconoce su trabajo, y si puedes, alívialo con algo concreto esta semana.
Petición
Sostén a las mujeres que sostienen su casa.
Amén.Oración final
Santa Mariana de Jesús, lirio de Quito:
ruega por nosotros,
por nuestra ciudad y por nuestros enfermos,
y enséñanos a dar la vida en lo pequeño.
Amén.
Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.