Día 6 de 9
Sexto día — Vida escondida
Oración de todos los días
Santa Mariana de Jesús,
lirio de Quito:tú diste tu vida por tu ciudad.
Enséñame a cargar con algo por los demás,
aunque sea poco y nadie lo sepa.
Amén.Lectura del día
1 Ahora bien, si habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas que son de arriba, donde Cristo está sentado a la diestra de Dios COLOSENSES Padre; 2 saboreaos en las cosas del cielo, no en las de la tierra. 3 Porque muertos estáis ya, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 4 Cuando aparezca Cristo, que es vuestra vida, entonces apareceréis también vosotros con Él gloriosos.
Meditación del día 6
No fundó orden ni escribió libros. Su santidad no dejó instituciones.
«Vuestra vida está escondida con Cristo en Dios». Pablo no habla de una vida aburrida o sin importancia. Habla de una vida cuyo valor no se ve todavía, que no depende de lo que los demás reconozcan. Se manifestará después.
Mariana no fundó ninguna orden, no escribió libros, no dejó una obra que lleve su nombre. Durante siglos su memoria se conservó en Quito por la gente sencilla, por las cofradías y los jesuitas, hasta que fue beatificada en 1853 y canonizada en 1950 por Pío XII. Su santidad no dependió de dejar instituciones. Dependió de cómo vivió los días que tuvo.
Vivimos en una época obsesionada con dejar huella: tener seguidores, que se sepa lo que hacemos, construir algo que lleve nuestro nombre. Esta lectura invita a lo contrario. La mayor parte del bien que se hace en el mundo no queda registrado en ningún sitio: una madre que cría, un vecino que ayuda, un abuelo que reza. Si tu vida parece escondida, no es una vida perdida. Dios ve lo que nadie más ve.
Petición
Que no necesite dejar huella
para hacer el bien.
Amén.Oración final
Santa Mariana de Jesús, lirio de Quito:
ruega por nosotros,
por nuestra ciudad y por nuestros enfermos,
y enséñanos a dar la vida en lo pequeño.
Amén.
Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.