Día 7 de 9
Séptimo día — Mirar el espejo
Oración de todos los días
Santa Clara de Asís,
que supiste lo que querías con dieciocho años:dame claridad para decidir
y fidelidad para sostener lo decidido
cuando ya no sea emocionante.
Amén.Lectura del día
16 Pero en convirtiéndose este pueblo al Señor, se quitará el velo. 17 Porque el Señor es Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. 18 Y así es que todos nosotros, contemplando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados en la misma imagen de Jesucristo, avanzando de claridad en claridad, como iluminados por el Espíritu del Señor.
Meditación del día 7
Escribía sobre mirar a Cristo como a un espejo, y así saber quién era ella.
Pablo dice que todos, contemplando a cara descubierta la gloria del Señor como en un espejo, nos vamos transformando en esa misma imagen. Uno se parece a aquello que mira con frecuencia.
Clara escribió cuatro cartas a Inés de Praga, una princesa que también había renunciado a todo para vivir en pobreza. En ellas le habla de mirar a Cristo como a un espejo, todos los días: ver en él la pobreza, la humildad y el amor, y verse a sí misma a esa luz. Es una de las imágenes más bellas de la espiritualidad cristiana, escrita por una mujer en el siglo trece.
Hoy el espejo más usado es la pantalla: nos miramos en lo que opinan los demás, en los «me gusta», en lo que se compara en redes. Muchos jóvenes, y no tan jóvenes, se sienten feos, fracasados o insuficientes porque se miran en ese espejo deformado. Clara propone otro, en el que uno se ve querido antes que juzgado. Hoy se pide saber quién eres por la mirada de Dios, no por los comentarios.
Petición
Que sepa quién soy mirándote a ti
y no la opinión de los demás.
Amén.Oración final
Santa Clara de Asís,
que elegiste con claridad y perseveraste:
ruega por nosotros,
por los que tienen que decidir
y por los que deben perseverar en lo elegido.
Amén.
Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.