Día 8 de 9
Octavo día — La torre
Oración de todos los días
Santa Bárbara bendita,
que en el cielo estás escrita:
guárdanos del rayo y de la tormenta.Y guárdanos también
de acordarnos de Dios solo cuando truena.
Amén.Lectura del día
Hechos de los Apóstoles 16,23-28
23 Y después de haberles dado muchos azotes, los metieron en la cárcel, apercibiendo al carcelero para que los asegurase bien. 24 El cual recibida esta orden, los metió en un profundo calabozo, con los pies en el cepo. 25 Mas a eso de medianoche, puestos Pablo y Silas en oración, cantaban alabanzas a Dios: y los demás presos los estaban escuchando, 26 cuando de repente se sintió un gran terremoto, tal que se meneaban los cimientos de la cárcel. Y al instante se abrieron de par en par todas las puertas; y se les soltaron a todos las prisiones. 27 En esto despertando el carcelero, y viendo abiertas las puertas de la cárcel, desenvainando una espada iba a matarse, creyendo que se habían escapado los presos. 28 Entonces Pablo le gritó con grande voz diciendo: No te hagas ningún daño: que todos, sin faltar uno, estamos aquí.
Meditación del día 8
La encerraron en una torre y abrió tres ventanas, dicen, por la Trinidad. Encerrado se puede seguir mirando al cielo.
Pablo y Silas están en el calabozo más profundo, con los pies en el cepo, después de una paliza. A medianoche, en lugar de quejarse, rezan y cantan, y los demás presos los escuchan. De repente un terremoto abre las puertas. Pero lo más llamativo viene después: no huyen, y salvan la vida del carcelero, que iba a matarse.
La leyenda de santa Bárbara cuenta que su padre la encerró en una torre y que ella hizo abrir tres ventanas en lugar de dos, en honor a la Trinidad. Por eso se la pinta casi siempre con una torre. Sea cual sea su historia, la imagen es buena: encerrado, todavía se puede mirar al cielo.
Hay muchas formas de encierro. La cárcel, por supuesto. Pero también la cama de un enfermo, la casa de un anciano que ya no sale, el cuarto de un adolescente que se aísla, la vida de un cuidador que no tiene tiempo para nada. Piensa hoy en alguien encerrado y busca abrirle una ventana: una visita, una llamada, una tarde libre para el que cuida.
Petición
A los que están encerrados —presos, enfermos, aislados—
ábreles una ventana.
Amén.Oración final
Santa Bárbara, virgen y mártir,
guárdanos del rayo y de la tormenta,
protege a los mineros y a cuantos trabajan en peligro,
y alcánzanos una muerte cristiana.
Amén.
Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.