Día 1 de 9
Primer día — Dijo no
Oración de todos los días
Santa Águeda,
que sufriste en tu cuerpo la violencia de un hombre poderoso:
acompaña a las mujeres que hoy sufren en el suyo.A las enfermas, a las maltratadas,
y a las que están diciendo no y tienen miedo.
Amén.Lectura del día
19 Así que se hubieron ido las criadas, salieron los dos viejos, y corriendo hacia ella le dijeron: 20 Mira, las puertas del jardín están cerradas, nadie nos ve, y nosotros estamos enamorados de ti; condesciende, pues, con nosotros, y cede a nuestros deseos. 21 Porque si te resistieres a ello, testificaremos contra ti, diciendo que estaba contigo un joven, y que por eso despachaste tus doncellas. 22 Prorrumpió Susana en gemidos y dijo: Estrechada me hallo por todos lados; porque si yo hiciere eso que queréis, sería una muerte para mí; y si no lo hago, no me libraré de vuestras manos. 23 Pero mejor es para mí el caer en vuestras manos sin haber hecho tal cosa, que el pecar en la presencia del Señor.
Meditación del día 1
Su martirio empezó por negarse. Decir no a quien tiene poder sigue costando carísimo.
Susana está sola en el jardín cuando dos ancianos, jueces respetados del pueblo, la acorralan. Le ponen una trampa perfecta: o cede, o la acusarán de adulterio y su palabra no valdrá nada contra la de ellos. Ella lo ve claro y dice que no, sabiendo lo que le puede costar.
Según las actas de su martirio, a Águeda le pasó algo muy parecido en Catania, a mediados del siglo III: un gobernador poderoso la quiso para sí, ella se negó, y él usó la ley contra los cristianos para vengarse. Los detalles vienen de relatos antiguos que la tradición ha conservado; el núcleo es una mujer que dijo no a quien mandaba.
Ese esquema sigue intacto: el jefe que insinúa, el profesor que condiciona la nota, el hombre con dinero que da por hecho que todo se compra. Decir no tiene consecuencias: perder el trabajo, que no te crean, que te señalen. Hoy reza por las que están en esa encrucijada, y si eres testigo de algo así, no te quedes callado. A Susana la salvó alguien que se atrevió a decir que la historia no cuadraba.
Petición
Da valor a las mujeres que hoy tienen que decir no.
Amén.Oración final
Santa Águeda, virgen y mártir,
que no negaste tu fe ni cediste al poder:
ruega por las mujeres enfermas,
por las que sufren violencia
y por las que hoy necesitan valor.
Amén.
Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.