Día 7 de 9
Séptimo día — Por los comedores y bancos de alimentos
Oración de todos los días
San Vicente de Paúl,
que organizaste la caridad:hazme útil en algo concreto,
y quítame la caridad de sentimiento
que no llega a hacer nada.
Amén.Lectura del día
35 Pero haciéndose ya muy tarde, se llegaron a Él sus discípulos, y le dijeron: Éste es un lugar desierto, y ya es tarde. 36 Despáchalos, a fin de que vayan a las alquerías y aldeas cercanas a comprar que comer. 37 Mas Él les respondió: Dadles vosotros de comer. Y ellos le replicaron: Vamos, pues, y bien es menester que gastemos doscientos denarios para comprar panes, si es que les habernos de dar algo de comer. 38 Díjoles Jesús: ¿Cuántos panes tenéis? Id y miradlo. Habiéndolo visto, le dicen: Cinco y dos peces. 39 Entonces les mandó que hiciesen sentar a todos sobre la hierba verde, divididos en cuadrillas. 40 Así se sentaron repartidos en cuadrillas de ciento en ciento, y de cincuenta en cincuenta. 41 Después, tomados los cinco panes y los dos peces, levantando los ojos al cielo, los bendijo, y partió los panes, y diolos a sus discípulos, para que se los distribuyesen: igualmente repartió los dos peces entre todos. 42 Y todos comieron, y se saciaron.
Meditación del día 7
Miles de personas comen cada día gracias a voluntarios.
Los discípulos tienen una solución razonable: despedir a la gente para que cada uno se compre algo en las aldeas. Jesús les dice: «Dadles vosotros de comer». Ellos hacen cuentas y no salen. Entonces él pregunta qué hay, organiza a la gente en grupos de cien y de cincuenta, bendice, parte y reparte. Y comen todos.
Hoy hay millones de personas que comen cada día gracias a comedores sociales, ollas comunes, bancos de alimentos, parroquias y obras vicencianas. En muchos países, las Conferencias de San Vicente de Paúl, fundadas en 1833 por Federico Ozanam, un joven universitario, siguen visitando familias y repartiendo comida en su nombre. Casi todo eso funciona con voluntarios.
El milagro de los panes empieza con una pregunta muy práctica: ¿cuántos panes tenéis? Hoy hazte la misma. No la de cuánto te gustaría tener para ayudar, sino la de qué tienes ya: unas horas libres el sábado, un coche, habilidad para cocinar, conocidos en un supermercado. Ofrécelo al comedor más cercano. Lo poco, bien organizado, alcanza para más de lo que parece.
Petición
Bendice a los voluntarios de los comedores
y provee lo que falte.
Amén.Oración final
San Vicente de Paúl,
padre de los pobres:
ruega por nosotros,
enséñanos a servir con orden y respeto,
y que no nos falte compasión eficaz.
Amén.
Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.