Día 4 de 9

Cuarto día — Las hijas de la caridad

  1. Oración de todos los días

    San Vicente de Paúl,
    que organizaste la caridad:

    hazme útil en algo concreto,
    y quítame la caridad de sentimiento
    que no llega a hacer nada.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 8,1-3

    1 Algún tiempo después andaba Jesús por las ciudades y aldeas predicando y anunciando el reino de Dios: acompañado de los doce 2 y de algunas mujeres que habían sido libradas de los espíritus malignos y curadas de varias enfermedades: de María, por sobrenombre Magdalena, de la cual había echado siete demonios, 3 y de Juana, mujer de Cusa, mayordomo de Herodes, y de Susana, y de otras muchas que le asistían con sus bienes. Parábola del sembrador
  3. Meditación del día 4

    Con Luisa de Marillac creó religiosas sin clausura, para estar en la calle y en los hospitales.

    Lucas menciona de pasada un dato importante: a Jesús lo acompañaban, además de los doce, varias mujeres que lo asistían con sus bienes. María Magdalena, Juana, Susana y otras muchas. Sin ellas, la misión no se habría sostenido.

    En 1633, Vicente de Paúl y Luisa de Marillac fundaron las Hijas de la Caridad. Lo novedoso era que no vivían en clausura, como casi todas las religiosas de la época. Vicente decía que su monasterio serían las casas de los enfermos, su celda una habitación alquilada, su capilla la iglesia parroquial y su clausura la obediencia. Eran muchachas sencillas, a menudo campesinas, que atendían a los pobres en sus casas, en los hospitales, en los campos de batalla.

    Luisa de Marillac fue mucho más que una colaboradora: organizó, formó y dirigió la congregación con criterio propio, y la Iglesia la canonizó también. Hoy reza por las religiosas que siguen trabajando en barrios, hospitales y cárceles, a menudo con poco reconocimiento. Y piensa en las mujeres que sostienen tu parroquia, tu comunidad, tu familia, cuyo trabajo damos por supuesto.

  4. Petición

    Bendice a las religiosas que trabajan
    en barrios y hospitales.
    Amén.

  5. Oración final

    San Vicente de Paúl,
    padre de los pobres:
    ruega por nosotros,
    enséñanos a servir con orden y respeto,
    y que no nos falte compasión eficaz.
    Amén.

Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.