Día 5 de 9

Quinto día — Por los que se separaron

  1. Oración de todos los días

    San Valentín,
    que casaste en secreto a los que se querían:

    bendice a los que se quieren y no lo tienen fácil,
    y dame yo la constancia
    que el amor necesita más que la emoción.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Salmos 146,1-6

    1 Alabad al Señor, porque justa cosa es cantarle himnos. Cántese a nuestro Dios un grato y digno cántico. 2 En edificando el Señor a Jerusalén, congregará a los hijos de Israel, que andan dispersos por el mundo. 3 Él es quien sana a los de corazón contrito, y venda sus heridas: 4 el que cuenta la muchedumbre de las estrellas, y las llama a todas por sus nombres. 5 Grande es el Señor Dios nuestro, y grande su poderío, y sin límites su sabiduría. 6 El Señor es quien ampara a los humildes, y abate hasta el suelo a los soberbios pecadores.
  3. Meditación del día 5

    Hay amores que terminaron mal y siguen doliendo años después.

    El salmo alaba al Dios que reconstruye Jerusalén y reúne a los dispersos, y dice de él algo muy tierno: sana los corazones destrozados y venda sus heridas. Inmediatamente después añade que cuenta las estrellas y llama a cada una por su nombre. El mismo Dios que ordena el universo se ocupa de vendar heridas pequeñas.

    Una separación deja heridas que no se ven pero duelen durante años: la sensación de fracaso, la culpa, el enfado, la casa partida, los fines de semana alternos, la economía que no alcanza. A eso se suma, demasiadas veces, el juicio de la propia comunidad cristiana, que trató a los separados como de segunda. El papa Francisco insistió en que no están excomulgados y que la Iglesia tiene que acompañarlos. Si estás separado, no cargues tú con toda la culpa ni se la eches toda al otro. Y protege a tus hijos: que no sean mensajeros ni armas entre los dos. Ellos necesitan poder querer a ambos.

  4. Petición

    Cura las heridas de los que se separaron
    y protege a sus hijos.
    Amén.

  5. Oración final

    San Valentín, mártir,
    que uniste a los que se querían:
    ruega por los novios y los esposos,
    por los que están solos
    y por los que tienen que aprender a querer de nuevo.
    Amén.

Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.