Día 4 de 9

Cuarto día — Los concilios de Lima

  1. Oración de todos los días

    Santo Toribio de Mogrovejo,
    obispo caminante:

    que nuestros pastores conozcan a su gente,
    y yo no me quede en lo cómodo
    sin ir a ver al que está lejos.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Hechos de los Apóstoles 15,6-11

    6 Entonces los apóstoles y los presbíteros, se juntaron a examinar este punto. 7 Y después de un maduro examen, Pedro se levantó, y les dijo: Hermanos míos, bien sabéis que mucho tiempo hace fui yo escogido por Dios entre nosotros para que los gentiles oyesen de mi boca la palabra evangélica, y creyesen. 8 Y Dios que penetra los corazones, dio testimonio de esto, dándoles el Espíritu Santo, del mismo modo que a nosotros. 9 Ni ha hecho diferencia entre ellos y nosotros, habiendo purificado con la fe sus corazones. 10 Pues, ¿por qué ahora queréis tentar a Dios, con imponer sobre la cerviz de los discípulos un yugo, que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido soportar? 11 Pues nosotros creemos salvarnos únicamente por la gracia de nuestro Señor Jesucristo, así como ellos.
  3. Meditación del día 4

    Organizó la Iglesia de medio continente: catecismos en lenguas indígenas, normas, formación.

    Cuando surgió en la primera comunidad la discusión de si los paganos debían cumplir toda la ley judía, los apóstoles y los presbíteros se reunieron en Jerusalén. Hubo debate largo. Pedro habló, se escuchó a todos, y se tomó una decisión que permitió que el Evangelio llegara a pueblos muy distintos.

    Toribio convocó en Lima el Tercer Concilio Limense, en 1582 y 1583, que reunió a obispos de buena parte de Sudamérica. De allí salió un catecismo oficial en castellano, quechua y aimara, que fue de los primeros libros impresos en Sudamérica, y normas que organizaron la vida de la Iglesia en el continente durante siglos.

    A nadie le emociona una reunión de obispos ni un documento de normas. Pero sin organización la buena voluntad se dispersa. Hoy reza por los obispos de tu país: que escuchen antes de decidir, que no se encierren en sus despachos, que no repitan los errores de encubrimiento que tanto daño hicieron. Rezar por ellos incluye también exigirles transparencia.

  4. Petición

    Bendice a los obispos y sus decisiones.
    Amén.

  5. Oración final

    Santo Toribio de Mogrovejo,
    pastor incansable de tu pueblo:
    ruega por nuestros obispos y sacerdotes,
    por las comunidades más lejanas
    y por los pueblos que siguen siendo explotados.
    Amén.

Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.