Día 2 de 9

Segundo día — El aislamiento

  1. Oración de todos los días

    San Roque, peregrino,
    que cuidaste a los contagiados y te contagiaste:
    guarda a los que cuidan enfermos.

    Líbranos de la peste,
    y si llega, danos generosidad y no pánico.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 17,11-19

    11 Caminando Jesús hacia Jerusalén, atravesaba Samaría y Galilea. 12 Y estando para entrar en una población, le salieron al encuentro diez leprosos, los cuales se pararon a lo lejos, 13 y levantaron la voz, diciendo: Jesús, Maestro, ten lástima de nosotros. 14 Luego que Jesús los vio, les dijo: Id, mostraros a los sacerdotes. Y cuando iban, quedaron curados. 15 Uno de ellos, apenas echó de ver que estaba limpio, volvió atrás, glorificando a Dios a grandes voces, 16 y postróse a los pies de Jesús, pecho por tierra, dándole gracias: y éste era un samaritano. 17 Jesús dijo entonces: ¿Pues qué, son diez los curados? ¿Y los nueve dónde están? 18 No ha habido quien volviese a dar a Dios la gloria sino este extranjero. 19 Después le dijo: Levántate, vete: que tu fe te ha salvado. La segunda venida del Señor
  3. Meditación del día 2

    Se apartó para no contagiar a nadie. La cuarentena es una forma de caridad.

    Los diez leprosos «se pararon a lo lejos». No se acercan a Jesús porque la ley los obligaba a mantenerse apartados. Gritan desde la distancia, y Jesús los cura también desde lejos, mandándolos a presentarse a los sacerdotes. Respeta la distancia que la enfermedad imponía, y aun así no los deja solos.

    Según la tradición, cuando Roque se contagió no quiso quedarse en la ciudad y se retiró a un bosque para no infectar a nadie. Es un gesto que se entendió mejor en 2020: aislarse cuando uno está enfermo no es egoísmo ni cobardía, sino una forma concreta de cuidar a otros. Ponerse la mascarilla, quedarse en casa con fiebre o no mandar al colegio al niño enfermo son actos de caridad.

    Pero el aislamiento pesa. Hubo gente que pasó semanas sola en una habitación, ancianos que dejaron de ver a sus nietos durante meses, enfermos que entraron en cuarentena con miedo y sin nadie. Si alguien de tu entorno está aislado hoy por una enfermedad, llámalo. Y si tú saliste de un aislamiento, haz como el samaritano que volvió: da gracias a quienes te sostuvieron.

  4. Petición

    Danos responsabilidad cuando estamos enfermos
    y compañía cuando nos toca aislarnos.
    Amén.

  5. Oración final

    San Roque, peregrino y enfermero de los contagiados:
    líbranos de la peste, del hambre y de la guerra;
    protege a los que cuidan enfermos
    y alcánzanos salud de cuerpo y de alma.
    Amén.

Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.