Día 1 de 9
Primer día — El confesionario
Oración de todos los días
Padre Pío,
que pasaste la vida en el confesionario:dame valor para confesarme de verdad
y quítame la vergüenza que me tiene lejos.
Reza tú mientras yo me decido.
Amén.Lectura del día
19 Aquel mismo día, primero de la semana, siendo ya tarde, y estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban reunidos los discípulos por miedo a los judíos, vino Jesús, y, apareciéndose en medio de ellos, les dijo: La paz sea con vosotros. 20 Dicho esto, mostróles las manos y el costado. Llenáronse de gozo los discípulos con la vista del Señor. 21 El cual les repitió: La paz sea con vosotros. Como mi Padre me envió, así os envío también a vosotros. 22 Dichas estas palabras, alentó hacia ellos: y les dijo: Recibid el Espíritu Santo: 23 quedan perdonados los pecados a aquellos a quienes los perdonareis: y quedan retenidos a los que se los retuviereis. Tomás, convencido
Meditación del día 1
Doce horas al día escuchando lo peor de miles de personas, sin escandalizarse.
La tarde de la resurrección, los discípulos están encerrados por miedo. Jesús entra, les enseña las manos y el costado, les desea la paz dos veces y les da el Espíritu con un encargo concreto: perdonar pecados. Lo primero que hace el Resucitado con su Iglesia es convertirla en un lugar de perdón.
El padre Pío se tomó ese encargo como el centro de su vida. Durante décadas pasó buena parte del día en el confesionario del convento capuchino de San Giovanni Rotondo, con gente que hacía cola desde la madrugada. Escuchó lo que nadie se atrevía a decir en su pueblo, y al día siguiente volvía a sentarse.
Si llevas años sin confesarte, es probable que tengas razones: una mala experiencia con un cura, vergüenza, la sensación de que no sirve porque vuelves a caer en lo mismo. Son razones comprensibles. Pero el sacramento no depende de que el confesor sea un santo, sino de las palabras de este pasaje. Busca un sacerdote con fama de saber escuchar, ve con tiempo y di las cosas como son. No necesitas preparar un discurso; basta con la verdad.
Petición
Dame valor para volver a confesarme,
y un confesor que sepa escuchar.
Amén.Oración final
San Pío de Pietrelcina,
sacerdote del confesionario y consuelo de los enfermos:
intercede por nosotros,
alcánzanos un corazón arrepentido
y la paz de los perdonados.
Amén.
Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.