Día 9 de 9

Noveno día — Víspera del 29 de junio

  1. Oración de todos los días

    San Pedro y san Pablo,
    que os equivocasteis tanto y fuisteis columnas:

    dadme esperanza con mis propios fallos,
    y amor a esta Iglesia que tampoco es perfecta.
    Amén.

  2. Lectura del día

    1 Corintios 3,5-9

    5 Unos ministros de Aquel en quien habéis creído, y eso según el don que a cada uno ha concedido el Señor. 6 Yo planté entre vosotros el Evangelio; regó Apolo; pero Dios es quien ha dado el crecer y hacer fruto. 7 Y así, ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que es el que hace crecer y fructificar. 8 Tanto el que planta, como el que riega, vienen a ser una misma cosa. Pero cada uno recibirá su propio salario a medida de su trabajo. 9 Porque nosotros somos unos coadjutores de Dios; vosotros sois el campo que Dios cultiva, sois el edificio que Dios fabrica.
  3. Meditación del día 9

    Mañana es su fiesta. Dos hombres muy distintos, con una sola tarea.

    En Corinto la comunidad se había dividido en bandos: unos decían ser de Pablo, otros de Apolo, otros de Pedro. Pablo corta la discusión con una imagen del campo: yo planté, Apolo regó, pero el que hace crecer es Dios. Los apóstoles son trabajadores del mismo campo, no jefes de partidos.

    Pedro y Pablo eran muy distintos. Uno, un pescador de Galilea que se quedó cerca de Jerusalén al principio; el otro, un intelectual de ciudad que no paró de viajar. Uno hablaba con los judíos, el otro con los paganos. Discutieron y se corrigieron. Y sin embargo la Iglesia los celebra el mismo día, en la misma fiesta, porque trabajaban para lo mismo.

    Mañana es su fiesta. En las parroquias también hay bandos: los del grupo de oración y los de la pastoral social, los del cura anterior y los del nuevo, los de la misa tradicional y los de la misa con guitarras. Esta novena termina pidiendo que nadie se adueñe del campo. Todos plantamos y regamos; el que hace crecer es otro.

  4. Petición

    San Pedro y san Pablo, gracias por estos nueve días.
    Rogad por la Iglesia.
    Amén.

  5. Oración final

    San Pedro y san Pablo, apóstoles,
    columnas de la Iglesia:
    rogad por el Papa, por los obispos
    y por esta Iglesia nuestra,
    que sigue siendo de gente que falla.
    Amén.

Con este día se cierra la novena.