Día 8 de 9
Octavo día — La cadena y la espada
Oración de todos los días
San Pedro y san Pablo,
que os equivocasteis tanto y fuisteis columnas:dadme esperanza con mis propios fallos,
y amor a esta Iglesia que tampoco es perfecta.
Amén.Lectura del día
6 Que yo ya estoy a punto de ser inmolado y se acerca el tiempo de mi muerte. 7 Combatido he con valor, he concluido la carrera, he guardado la fe. 8 Nada me resta sino aguardar la corona de justicia que me está reservada, y que me dará el Señor en aquel día, como justo juez, y no sólo a mí, sino también a los que, llenos de fe, desean su venida. 2 TIMOTEO Recomendaciones y saludos Date prisa en venir presto a mí.
Meditación del día 8
Los dos murieron ejecutados en Roma. La Iglesia empezó desde abajo, no desde el poder.
Es probablemente lo último que escribió Pablo, o al menos así lo presenta la carta: estoy a punto de ser sacrificado, he peleado el buen combate, he terminado la carrera, he mantenido la fe. No habla de victorias ni de iglesias fundadas. Habla de haber aguantado hasta el final.
Según la tradición, Pedro y Pablo murieron en Roma durante la persecución de Nerón, en los años sesenta del siglo primero. Pedro crucificado, y Pablo, que era ciudadano romano, decapitado. La Iglesia de Roma no empezó en un palacio sino en las tumbas de dos ejecutados. El poder llegó mucho después, y no siempre le hizo bien.
Hoy sigue habiendo cristianos perseguidos: en algunos países por su fe, en otros por defender la tierra, los derechos humanos o a los migrantes. Los nombres cambian, pero la lógica es la misma. Se reza por ellos, y se pide no olvidarlos cuando dejan de ser noticia. Y se pide también que la Iglesia nunca confunda su misión con el poder.
Petición
Por los cristianos perseguidos hoy.
Amén.Oración final
San Pedro y san Pablo, apóstoles,
columnas de la Iglesia:
rogad por el Papa, por los obispos
y por esta Iglesia nuestra,
que sigue siendo de gente que falla.
Amén.
Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.