Día 8 de 9
Octavo día — La misa como sitio peligroso
Oración de todos los días
San Óscar Romero,
pastor asesinado en el altar:dame tu clase de valentía,
la de decir en voz alta lo que todos saben y nadie nombra.
Y guárdame del odio.
Amén.Lectura del día
23 Jesús les respondió, diciendo: Venida es la hora en que debe ser glorificado el Hijo del hombre. 24 En verdad, en verdad os digo, que si el grano de trigo, después de echado en la tierra, no muere, queda infecundo; pero si muere, produce mucho fruto. 25 Así, el que ama desordenadamente su alma, la perderá: mas el que aborrece o mortifica su alma en este mundo, la conserva para la vida eterna. 26 El que me sirve, sígame: que donde Yo estoy, allí estará también el que me sirve; y a quien me sirviere, le honrará mi Padre.
Meditación del día 8
Lo mataron en el altar, con el cáliz en la mano. Su muerte y su misa fueron lo mismo.
Jesús dice que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto. El que ama su vida la pierde, y el que la entrega la conserva.
Este es el evangelio que Romero comentó en la última misa que celebró, el 24 de marzo de 1980, en la capilla del hospital de la Divina Providencia, donde vivía junto a enfermos de cáncer. Al terminar la homilía, mientras preparaba el altar, un francotirador le disparó desde la entrada de la capilla. Murió ahí mismo. La Comisión de la Verdad de la ONU señaló años después que el asesinato fue ordenado por Roberto d'Aubuisson.
La misa no es una ceremonia aislada de la vida. Romero celebraba la entrega de Cristo mientras entregaba la suya. Para la mayoría de nosotros, el riesgo no es una bala, sino la comodidad: ir a misa sin que cambie nada. Este domingo, al comulgar, piensa en un compromiso concreto que esa comunión te pide.
Petición
Que mi misa del domingo me comprometa con algo real.
Amén.Oración final
San Óscar Arnulfo Romero,
pastor y mártir de tu pueblo:
ruega por nosotros,
danos valor para decir la verdad
y corazón sin odio.
Amén.
Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.