Día 1 de 9

Primer día — Dar a escondidas

  1. Oración de todos los días

    San Nicolás,
    obispo que dabas sin que se supiera:

    enséñame a ayudar en secreto,
    y a cuidar de los niños y de los que están en peligro.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Mateo 6,1-4

    1 Guardaos bien de hacer vuestras obras buenas en presencia de los hombres, con el fin de que os vean: de otra manera no recibiréis su galardón de vuestro Padre, que está en los cielos. 2 Y así, cuando das limosna, no quieras publicarla a son de trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, a fin de ser honrados de los hombres. En verdad os digo que ya recibieron su recompensa. 3 Mas tú, cuando das limosna, haz que tu mano izquierda no perciba lo qué hace tu derecha: 4 para que tu limosna quede oculta, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
  3. Meditación del día 1

    Tiró el dinero por la ventana de noche para no ser visto. Hoy casi todo se publica.

    Jesús no prohíbe ayudar en público; prohíbe ayudar para ser visto. Y propone algo casi imposible: que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha. La caridad que necesita testigos ya cobró su premio en aplausos.

    Nicolás fue obispo de Mira, en la actual Turquía, en el siglo IV. De su vida se sabe poco con certeza, pero la tradición lo recuerda por una escena muy concreta: arrojar de noche, por una ventana, bolsas de dinero para una familia arruinada, procurando que nadie supiera quién había sido. Dar sin firmar.

    Hoy casi todo se publica: la donación con foto, la visita al hospital en redes, la campaña solidaria con logotipo grande. A veces eso ayuda a mover a otros, y no hay que despreciarlo. Pero conviene tener también una parte de la generosidad que no sepa nadie. Pagar un recibo a alguien sin decírselo, dejar comprada la medicina, mandar una transferencia anónima. La petición de hoy lo pide literalmente: un bien esta semana que solo sepa Dios.

  4. Petición

    Que haga un bien esta semana
    sin que nadie lo sepa.
    Amén.

  5. Oración final

    San Nicolás, obispo,
    protector de los niños y de los pobres:
    ruega por nosotros,
    enséñanos a dar sin buscar aplauso
    y cuida a los que hoy están en peligro.
    Amén.

Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.