Día 8 de 9

Octavo día — Devoción a María

  1. Oración de todos los días

    San Maximiliano Kolbe,
    que diste un paso al frente:

    dame ese paso pequeño que me toca dar hoy,
    y quítame el cálculo
    de mirar primero lo que me cuesta.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 1,34-38

    34 Pero María dijo al ángel: ¿Cómo ha de ser eso? Pues yo no conozco ni jamás conoceré varón alguno. 35 El ángel, en respuesta, le dijo: El Espíritu Santo descenderá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por cuya causa el fruto santo que de ti nacerá será llamado Hijo de Dios. 36 Y ahí tienes a tu parienta Isabel, que en su vejez ha concebido también un hijo: y la que se llamaba estéril, hoy cuenta ya el sexto mes: 37 porque para Dios nada es imposible. 38 Entonces dijo María: He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra. Y en seguida el ángel, desapareciendo, se retiró de su presencia. La visitación
  3. Meditación del día 8

    Firmaba «María» y decía que todo lo suyo era de ella. Su heroísmo no vino de la nada.

    María pregunta cómo será eso, porque no entiende. El ángel le explica lo que puede, y le recuerda que para Dios nada es imposible. Entonces ella responde: «He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra». No lo dice porque lo tenga todo claro, sino porque confía.

    Kolbe fundó la Milicia de la Inmaculada en 1917, siendo todavía estudiante en Roma, y toda su obra estuvo puesta bajo el nombre de María. Para él la devoción mariana no era una cuestión de sentimentalismo, sino de disponibilidad: ponerse por completo en manos de Dios, como ella. Su gesto en Auschwitz se entiende desde ahí. Quien ha dicho tantas veces «hágase» en lo pequeño puede decirlo también en lo grande. La devoción a la Virgen corre el riesgo de quedarse en estampas, medallas y rezos rutinarios. El paso al frente de Kolbe muestra hacia dónde tiene que llevar: a decir que sí a lo que Dios pide.

  4. Petición

    Madre, prepárame para lo que tenga que hacer.
    Amén.

  5. Oración final

    San Maximiliano María Kolbe,
    mártir de la caridad:
    ruega por nosotros,
    por los presos y los esclavizados,
    y danos valor para ponernos en el lugar de otro.
    Amén.

Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.