Día 1 de 9

Primer día — Dar un paso al frente

  1. Oración de todos los días

    San Maximiliano Kolbe,
    que diste un paso al frente:

    dame ese paso pequeño que me toca dar hoy,
    y quítame el cálculo
    de mirar primero lo que me cuesta.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Juan 15,12-14

    12 El precepto mío es que os améis unos a otros, como Yo os he amado a vosotros. 13 Que nadie tiene amor más grande que el que da su vida por sus amigos. 14 Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que Yo os mando.
  3. Meditación del día 1

    Todo se decidió en un segundo, después de años de prepararse sin saberlo.

    «Nadie tiene amor más grande que el que da su vida por sus amigos.» Jesús lo dice en la última cena, la víspera de hacerlo. No lo presenta como una hazaña para héroes, sino como la consecuencia de un mandamiento sencillo: amaos unos a otros como yo os he amado.

    En julio de 1941, en Auschwitz, el paso al frente de Maximiliano Kolbe duró unos segundos. Pero no salió de la nada. Llevaba décadas entrenándose en cosas pequeñas: compartir la comida en el campo, confesar a escondidas, tratar con respeto a los guardias que lo golpeaban. Cuando llegó el momento grande, la respuesta ya estaba preparada. Así funciona casi siempre. Nadie sabe cómo reaccionará en una situación límite, pero sí sabe cómo reacciona ante la pequeña: el compañero al que culpan injustamente, el vecino que necesita que alguien firme como testigo, el familiar que pide ayuda a destiempo. Lo que haces hoy en lo pequeño es lo que tendrás a mano cuando llegue lo grande.

  4. Petición

    Que cuando llegue mi momento, no me eche atrás.
    Amén.

  5. Oración final

    San Maximiliano María Kolbe,
    mártir de la caridad:
    ruega por nosotros,
    por los presos y los esclavizados,
    y danos valor para ponernos en el lugar de otro.
    Amén.

Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.