Día 7 de 9

Séptimo día — Por los que hacen el trabajo sucio

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  1. Oración de todos los días

    San Martín de Porres,
    que barrías y curabas sin preguntar de quién se trataba:

    quítame de encima la costumbre de clasificar a la gente,
    y hazme útil en lo que nadie quiere hacer.
    Amén.

  2. Lectura del día

    1 Corintios 12,22-26

    22 Antes bien, aquellos miembros que parecen los más débiles del cuerpo, son los más necesarios, 23 y a los miembros del cuerpo que juzgamos más viles, a éstos ceñimos de mayor adorno; y cubrimos con más cuidado y honestidad aquellos que son menos honestos. 24 Al contrario, nuestras partes o miembros honestos, como la cara, manos, ojos, etc., no han de menester nada de eso; pero Dios ha puesto tal orden en todo el cuerpo, que se honra más lo que de suyo es menos digno de honor, 25 a fin de que no haya cisma o división en el cuerpo, antes tengan los miembros la misma solicitud los unos respecto de los otros. 26 Por donde si un miembro padece, todos los miembros se compadecen; y si un miembro es honrado, todos los miembros se gozan con él.
  3. Meditación del día 7

    Limpieza, basura, cuidados: los trabajos que sostienen la ciudad y se pagan peor.

    Pablo compara la comunidad con un cuerpo y dice algo que choca con la forma en que organizamos la sociedad: los miembros que parecen más débiles son los más necesarios, y a los que parecen menos dignos los tratamos con más cuidado. Si un miembro sufre, sufren todos.

    Las ciudades funcionan gracias a gente que casi nadie mira: los recicladores que separan la basura, las empleadas del servicio doméstico, los barrenderos de madrugada, las cuidadoras de ancianos, los obreros de la construcción. Son trabajos duros, mal pagados y a menudo sin contrato ni seguridad social. Martín pasó la vida haciendo ese tipo de trabajo, y por eso estas personas lo sienten suyo.

    Hoy la oración tiene una parte muy práctica. Si en tu casa trabaja alguien, ¿tiene contrato, seguridad social, vacaciones? ¿Le pagas a tiempo? ¿La llamas por su nombre o por su oficio? Si no trabaja nadie en tu casa, mira a los que limpian tu edificio o tu oficina: salúdalos, aprende cómo se llaman. Respetar a alguien empieza por verlo. Pablo dice que el cuerpo entero sufre cuando sufre un miembro. Esa es la medida.

  4. Petición

    Bendice a los que limpian y cuidan,
    y que se les pague y se les hable con respeto.
    Amén.

  5. Oración final

    San Martín de Porres,
    hermano de los pobres y enfermero de los despreciados:
    ruega por nosotros,
    cura a nuestros enfermos
    y hazme capaz de servir sin mirar a quién.
    Amén.

Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.