Día 9 de 9
Noveno día — Víspera del 17 de diciembre
Oración de todos los días
San Lázaro,
amigo de Jesús, que salió del sepulcro:
ven con los enfermos que te encomiendo.Y si ya no hay cura,
pide que no les falte compañía
ni dignidad.
Amén.Lectura del día
3 Esforzad, ¡oh ministros del Señor!, las manos flojas, y robusteced las rodillas débiles; 4 decid a los pusilánimes: Buen ánimo, y no temáis; mirad a vuestro Dios, que viene a ejecutar una justa venganza, Dios mismo en persona vendrá, y os salvará. 5 Entonces se abrirán los ojos de los ciegos, y quedarán expeditas las orejas de los sordos. 6 Entonces el cojo saltará como el ciervo, y se desatará la lengua a los mudos; porque también las aguas rebosarán entonces en el desierto, y correrán arroyos en la soledad.
Meditación del día 9
Mañana es su fiesta, en la última semana de Adviento. El que salió del sepulcro anuncia al que iba a nacer.
Isaías habla a gente con las manos cansadas y las rodillas que tiemblan. Les dice: sean fuertes, no tengan miedo, que viene su Dios. Y describe lo que pasará cuando llegue: se abrirán los ojos de los ciegos, los oídos de los sordos, el cojo saltará como un ciervo y la lengua del mudo gritará de alegría.
Es una lectura de Adviento, y encaja con la víspera de san Lázaro. La imagen popular del santo es la de un hombre con muletas. Este texto le promete que un día las tirará. El Lázaro de Betania, que salió del sepulcro, es un anuncio de lo que viene: el que va a nacer en Belén es el mismo que vence a la muerte.
Mañana, en El Rincón, habrá miles de personas, muchas de ellas enfermas, con muletas, en sillas de ruedas o cargando promesas. San Juan Pablo II estuvo en ese santuario en 1998 y habló a los enfermos. Hoy da gracias por estos nueve días, y vuelve a nombrar a tus enfermos. Que sus rodillas cansadas encuentren a alguien que las sostenga mientras llega lo prometido.
Petición
San Lázaro, gracias por estos nueve días.
Cuida a nuestros enfermos.
Amén.Oración final
San Lázaro, amigo del Señor,
que fuiste llamado a salir del sepulcro:
intercede por los enfermos,
por los pobres que están a nuestra puerta
y por los que ya no esperan nada.
Amén.
Con este día se cierra la novena.