Día 6 de 9

Sexto día — Perdonar por el camino

  1. Oración de todos los días

    Glorioso apóstol san Judas Tadeo,
    siervo fiel y amigo de Jesús:
    te pongo por intercesor en esta causa mía,
    que a nadie más sé pedírsela.

    Alcánzame de Dios lo que necesito,
    si es para bien de mi alma;
    y si no lo es, alcánzame conformidad y salida.

    No me dejes solo con esto.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 6,27-31

    27 Ahora bien, a vosotros que me escucháis, os digo: Amad a vuestros enemigos: haced bien a los que os aborrecen. 28 Bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian. 29 A quien te hiriere en una mejilla, preséntale asimismo la otra. Y a quien te quitare la capa, no le impidas que se te lleve aún la túnica. 30 A todo el que te pida, dale: y al que te roba tus cosas, no se las demandes. 31 Tratad a los hombres de la misma manera que quisierais que ellos os tratasen a vosotros.
  3. Meditación del día 6

    Casi toda causa difícil trae a alguien dentro: el que despidió, el que engañó, el que se fue.

    Si el rencor sigue creciendo, cualquier solución llegará envenenada.

    Este es probablemente el pasaje más difícil del Evangelio, y conviene leerlo despacio para no entenderlo mal. Jesús no dice que dejes que te sigan pisando ni que finjas que no pasó nada. Dice algo más concreto y más duro: bendice, reza por el que te calumnió, no le desees el mal. El rencor es un veneno que se toma uno esperando que le haga daño al otro.

    Piensa en quién está metido en tu causa. El jefe que te despidió sin liquidación, la expareja que se llevó los ahorros, el socio que firmó lo que no debía. Puedes demandar, puedes poner distancia, puedes exigir lo que es tuyo: todo eso es justicia y no contradice el Evangelio. Lo que Jesús pide es que esa gente no ocupe tu alma día y noche.

    Empieza por algo mínimo: hoy, cuando te venga a la cabeza su cara, di su nombre delante de Dios sin añadir maldición. No es cariño, no es reconciliación, todavía no. Es soltar un poco la cuerda que te ata a lo peor de esta historia.

  4. Petición

    Señor, quítame el rencor contra los que tienen parte en esto.
    No te pido sentir cariño: te pido dejar de desearles mal.
    Amén.

  5. Oración final

    Señor Jesús, que llamaste apóstol a Judas Tadeo
    y por su medio sigues atendiendo a los tuyos:
    escucha lo que te he pedido estos nueve días.

    Hágase tu voluntad, y no la mía.
    Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
    Amén.

Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.