Lucas 6
1 Aconteció también en un sábado, segundoprimero, que, pasando Jesús por junto a unos sembrados, sus discípulos arrancaban espigas, y estregándolas entre las manos, comían los granos. ✦Significado Por el hecho que se cuenta de las espigas granadas, es evidente que se trata de un sábado que venía después de la pascua. 4 — S. 21, 6. Mr. 3, 13-19 Mt. 5, 1-7, 29
2 Algunos de los fariseos les decían: ¿Por qué hacéis lo que no es lícito en sábado? Y Jesús, tomando la palabra, les respondió: ¿Pues qué, no habéis leído vosotros lo que hizo David cuando él y los que le acompañaban padecieron hambre?
4 ¿Cómo entró en la casa de Dios, y tomó los panes de la proposición, y comió, y dio de ellos a sus compañeros, siendo así que a nadie se permite el comerlos, sino a solos los sacerdotes?
5 Y añadióles: El Hijo del hombre es dueño aun del sábado mismo. Restituye una mano seca
6 Sucedió que entró otro sábado en la sinagoga, y púsose a enseñar. Hallábase allí un hombre que tenía seca la mano derecha.
7 Y los escribas y fariseos le estaban acechando, a ver si curaba en sábado, para tener en qué acusarle.
8 Pero Jesús, que calaba sus pensamientos, dijo al que tenía seca la mano: Levántate y ponte en medio. Levantóse y se puso en medio.
9 Díjole entonces Jesús: Tengo que haceros una pregunta: ¿Es lícito en los días de sábado hacer bien o mal? ¿Salvar a un hombre la vida o quitársela?
10 Y echando una mirada a todos alrededor, dijo al hombre: Extiende tu mano. Extendióla y la mano quedó sana.
11 Mas ellos, llenos de furor, conferenciaban entre sí qué podrían hacer contra Jesús. SAN LUCAS Elección de los apóstoles
12 Por este tiempo se retiró a orar en un monte, y pasó toda la noche haciendo oración a Dios.
13 Así que fue de día, llamó a sus discípulos: y escogió doce entre ellos (a los cuales dio el nombre de apóstoles), a saber:
14 Simón, a quien puso el sobrenombre de Pedro, y Andrés, su hermano; Santiago y Juan; Felipe y Bartolomé;
15 Mateo y Tomás; Santiago, hijo de Alfeo, y Simón, llamado el celador;
16 Judas de Santiago y Judas Iscariote, que fue el traidor. El sermón del Monte: Ocasión
17 Y al bajar con ellos, se paró en un llano, juntamente con la compañía de sus discípulos, y de un grande gentío de toda la Judea, de Jerusalén y del país marítimo de Tiro y de Sidón,
18 que habían venido a oírle y a ser curados de sus dolencias. Asimismo, los molestados de los espíritus inmundos eran también curados.
19 Y todo el mundo procuraba tocarle, porque salía de Él una virtud que daba la salud a todos.
20 Entonces, levantando los ojos hacia sus discípulos, decía: El sermón del Monte: Bienaventuranzas. Amenazas Bienaventurados los pobres: porque vuestro es el reino de Dios.
21 Bienaventurados los que ahora tenéis hambre: porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis: porque reiréis.
22 Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan, y os separen de sus sinagogas, y os afrenten, y abominen de vuestro nombre como maldito, en odio del Hijo del hombre.
23 Alegraos en aquel día y saltad de gozo: porque os está reservada en el cielo una grande recompensa: tal era el trato que daban sus padres a los profetas.
24 Mas ¡ay de vosotros los ricos!: porque ya tenéis vuestro consuelo en este mundo.
25 ¡Ay de vosotros los que andáis hartos!: porque sufriréis hambre, i Ay de vosotros los que ahora reís!: porque día vendrá en que os lamentaréis y lloraréis.
26 ¡Ay de vosotros cuando los hombres mundanos os aplaudieren!: que así lo hacían sus padres con los falsos profetas. El sermón del Monte: Amor a los enemigos
27 Ahora bien, a vosotros que me escucháis, os digo: Amad a vuestros enemigos: haced bien a los que os aborrecen. ✦Significado «Amad» no sus errores y vicios; pero sí a sus personas, deseando vivamente su bien. «Haced bien» a los enemigos, no un bien que los haga peores, sino que directa o indirectamente sirva para su conversión. «Bendecidlos» habiéndoles no con lisonja, sino con palabras que signifiquen deseo de su bien. «Orad por ellos» para que Dios los haga felices en esta vida y en la otra
28 Bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian.
29 A quien te hiriere en una mejilla, preséntale asimismo la otra. Y a quien te quitare la capa, no le impidas que se te lleve aún la túnica. ✦Significado Con imágenes gráficas exhorta a la mansedumbre con los que nos agravian, venciéndolos con exceso de humildad y paciencia. (Véase Mt. 5, 39.)
30 A todo el que te pida, dale: y al que te roba tus cosas, no se las demandes.
31 Tratad a los hombres de la misma manera que quisierais que ellos os tratasen a vosotros. ✦Significado Esta regla, que nos enseña la Verdad eterna, resuelve infinitos casos de conciencia. Admirablemente la comenta el Beato Juan de Avila en su «Audi filia», capítulo 94
32 Que si amáis sino a los que os aman, ¿qué mérito es el vuestro? También los pecadores aman a quien los ama a ellos.
33 Y si hacéis bien a los que bien os hacen, ¿qué mérito es el vuestro? Aun los pecadores hacen lo mismo.
34 Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir recompensa, ¿qué mérito tenéis? También los malos prestan a los malos, a trueque de recibir de ellos otro tanto.
35 Mas vosotros amad a vuestros enemigos: haced bien, y prestad, sin esperanza de recibir nada por ello; y será grande vuestra recompensa, y seréis hijos del Altísimo, porque Él es bueno aun para los ingratos y malos. ✦Significado Véase Mt. 11, 19
36 Sed, pues, misericordiosos, así como también vuestro Padre es misericordioso. El sermón del Monte: Contra los juicios temerarios
37 No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados. Perdonad, y seréis perdonados.
38 Dad, y se os dará: dad abundantemente, y se os echará en el seno una buena medida, apretada y bien colmada, hasta que se derrame. Porque con la misma medida con que midiereis a los demás, se os medirá a vosotros. ✦Significado Vestían los judíos una túnica ancha ceñida a la cintura; en el seno de ella se podía recibir una buena medida de trigo. Dios será espléndido en recompensar a los que son generosos con los pobres. Mt. 8, 5-13
39 Proponíales asimismo esta semejanza: ¿Por ventura puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos SAN LUCAS en el precipicio?
40 No es el discípulo superior al maestro: pero todo discípulo será perfecto, como sea semejante a su maestro.
41 Mas tú: ¿por qué miras la mota en el ojo de tu hermano, no reparando en la viga que tienes en el tuyo?
42 O ¿con qué cara dices a tu hermano: Hermano, deja que te quite esa mota del ojo, cuando tú mismo no echas de ver la viga en el tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu ojo, y después podrás ver cómo has de sacar la mota del ojo de tu hermano. El sermón del Monte: Las buenas obras
43 Porque no es árbol bueno el que da malos frutos, ni árbol malo el que da frutos buenos.
44 Pues cada árbol se conoce por su fruto: que no se cogen higos de los espinos, ni de las zarzas racimos de uvas.
45 El hombre bueno, del buen fondo de su corazón saca cosas buenas: así como el mal hombre las saca malas del mal fondo de su corazón. Porque de la abundancia del corazón habla la boca.
46 ¿Por qué pues, me estáis llamando ¡Señor!, ¡Señor!: siendo así que no hacéis lo que Yo digo? El sermón del Monte: Epílogo
47 Quiero mostraros a quién es semejante cualquiera que viene a Mí, y escucha mis palabras, y las practica:
48 es semejante a un hombre que, fabricando una casa, cavó muy hondo y puso los cimientos sobre peña viva: venida después una inundación, el río descargó todo el golpe contra la casa y no pudo derribarla, porque estaba fundada sobre peña.
49 Pero aquel que escucha mis palabras y no las practica, es semejante a un hombre que fabricó su casa sobre tierra fofa sin poner cimiento; contra la cual descargó su ímpetu el río, y luego cayó, y fue grande la ruina de aquella casa. Cura al criado del centurión
Toca ✦ junto a un versículo para leer su significado (notas de la edición de Torres Amat).