Día 1 de 9

Primer día — No tengáis miedo

  1. Oración de todos los días

    San Juan Pablo II,
    que dijiste «no tengáis miedo»:

    quítame el miedo que me paraliza,
    dame amor por los jóvenes de mi casa
    y fuerza para envejecer sin amargura.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Mateo 10,26-31

    26 Pero por eso no les tengáis miedo. Porque nada está encubierto, que no se haya de descubrir; ni oculto, que no se haya de saber. 27 Lo que os digo de noche, decidlo a la luz del día: y lo que os digo al oído, predicadlo desde los terrados. 28 Nada temáis a los que matan el cuerpo y no pueden matar el alma: temed antes al que pueda arrojar alma y cuerpo en el infierno. 29 ¿No se venden dos pájaros por un as: y, no obstante, ni uno de ellos caerá en tierra sin que lo disponga vuestro Padre? 30 Hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. 31 No tenéis, pues, que temer: valéis vosotros más que muchos pájaros.
  3. Meditación del día 1

    Fue lo primero que dijo como papa, en un país que aún vivía bajo la bota soviética.

    Jesús envía a sus discípulos sabiendo que los van a perseguir, y les repite tres veces que no tengan miedo. No les promete que no les pasará nada; les recuerda que hasta los pelos de su cabeza están contados y que valen más que muchos pájaros.

    El 22 de octubre de 1978, en la misa de inicio de su pontificado, Juan Pablo II gritó: «¡No tengáis miedo! ¡Abrid de par en par las puertas a Cristo!». Venía de Polonia, un país gobernado por un régimen comunista bajo control soviético, donde ir a misa podía costar el puesto de trabajo o la universidad. Aquella frase no era un lema publicitario: la decía alguien que había vivido bajo dos dictaduras.

    Tus miedos quizá sean menos históricos, pero paralizan igual. Miedo a denunciar al jefe que acosa, a dejar una relación que te hace daño, a decir en casa que no estás de acuerdo, a empezar algo a tu edad. El Evangelio no dice que esos miedos sean tontos. Dice que no tienen la última palabra. Hoy nombra uno solo, el que más te frena, y pide valor para dar el primer paso.

  4. Petición

    Quítame el miedo que me impide hacer lo que debo.
    Amén.

  5. Oración final

    San Juan Pablo II,
    que no tuviste miedo y nos enseñaste a no tenerlo:
    ruega por la familia, por los jóvenes
    y por los que envejecen y enferman.

    Totus tuus: todo tuyo, María.
    Amén.

Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.