Día 1 de 9

Primer día — La voz, no la palabra

  1. Oración de todos los días

    San Juan Bautista,
    voz que prepara el camino:

    enséñame a apartarme cuando toca,
    a decir la verdad sin gritar
    y a no ponerme en el centro.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Juan 1,19-23

    19 Y he aquí el testimonio que dio Juan a favor de Jesús, cuando los judíos le enviaron a Jerusalén sacerdotes y levitas para preguntarle: ¿Tú quién eres? 20 Él confesó la verdad, y no la negó; antes, protestó claramente: Yo no soy el Cristo. 21 ¿Pues quién eres?, le dijeron: ¿Eres tú Elias? Y dijo: No lo soy: ¿Eres tú el profeta? Respondió: No. 22 ¿Pues quién eres tú, le dijeron, para que podamos dar alguna respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo? 23 Yo soy, dijo entonces, la voz del que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como lo tiene dicho el profeta Isaías.
  3. Meditación del día 1

    Se definió como una voz que anuncia a otro. Sabía cuál era su papel.

    Los enviados de Jerusalén le preguntan a Juan quién es, y él empieza por lo que no es: no soy el Mesías, no soy Elías, no soy el profeta. Solo al final dice lo que es: una voz que grita en el desierto. Tenía fama, seguidores y autoridad, y podía haberse dejado tomar por más. No lo hizo.

    San Agustín comentaba que Juan era la voz y Cristo la Palabra. La voz sirve para que la palabra llegue al oído; una vez que llega, la voz se apaga y la palabra queda. Es una forma muy precisa de entender un oficio.

    Saber cuál es tu papel ahorra mucho sufrimiento. La catequista no es la salvadora de los niños; es una voz. El padre no es el dueño del futuro de sus hijos. El jefe no tiene que saberlo todo. Y tampoco hace falta irse al otro extremo y despreciarse: Juan sabía que su voz era necesaria. Hoy pregúntate en qué lugar te estás poniendo que no es el tuyo, y dónde te escondes de un papel que sí te toca.

  4. Petición

    Que sepa cuál es mi papel y no pretenda otro.
    Amén.

  5. Oración final

    San Juan Bautista,
    precursor del Señor:
    ruega por nosotros,
    enséñanos a preparar el camino
    y a apartarnos cuando haga falta.
    Amén.

Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.