Día 9 de 9
Noveno día — Víspera del 23 de abril
Oración de todos los días
San Jorge,
que te pusiste delante del dragón
cuando todo el pueblo miraba desde lejos:dame valor para lo que me toca enfrentar,
y cabeza para no confundir
el dragón de verdad con mis manías.
Amén.Lectura del día
10 Por lo demás, hermanos, confortaos en el Señor, y en su virtud todopoderosa. 11 Revestios de toda la armadura de Dios, para poder contrarrestar a las asechanzas del diablo, 12 porque no es nuestra pelea solamente contra hombres de carne y sangre, sino contra los príncipes, y potestades, contra los adalides de estas tinieblas del mundo, contra los espíritus malignos esparcidos en los aires. 13 Por lo tanto, tomad las armas todas de Dios, para poder resistir en el día aciago, y sosteneros apercibidos en todo. 14 Estad, pues, a pie firme, ceñidos vuestros lomos con el cíngulo de la verdad, y armados de la coraza de la justicia, 15 y calzados los pies, prontos a seguir y predicar el Evangelio de la paz, 16 embrazando en todos los encuentros el broquel de la fe, con que podáis apagar todos los dardos encendidos del maligno espíritu; 17 tomad también el yelmo de la salud; y empuñad la espada del espíritu, que es la palabra de Dios.
Meditación del día 9
Mañana es su fiesta. Lo que queda es una pregunta concreta: qué tengo que enfrentar esta semana.
Pablo usa la armadura de un soldado romano, que sus lectores conocían bien, para describir la vida cristiana: el cinturón de la verdad, la coraza de la justicia, el calzado del evangelio de la paz, el escudo de la fe, el casco de la salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios. Casi todo es defensivo. La única arma es una palabra.
Mañana es 23 de abril, fiesta de san Jorge. Al terminar la novena queda una pregunta concreta: ¿qué tienes que enfrentar esta semana? No una lucha en general contra el mal del mundo, sino algo con fecha: una conversación, una decisión, una cita, una tentación que vuelve todos los viernes. Ponle nombre. Y luego revisa la armadura: ¿estás diciendo la verdad?, ¿estás actuando con justicia?, ¿buscas la paz o solo ganar? Con eso puesto, y con algo de miedo, que es normal, ya puedes ir a enfrentarlo.
Petición
San Jorge, gracias por estos nueve días.
Dame valor para lo de mañana.
Amén.Oración final
San Jorge, mártir y soldado,
que no huiste del peligro:
ruega por nosotros,
danos valor en la lucha que nos toca
y fidelidad hasta el final.
Amén.
Con este día se cierra la novena.