Día 7 de 9

Séptimo día — En todo amar y servir

  1. Oración de todos los días

    San Ignacio de Loyola,
    que aprendiste a distinguir lo que deja paz
    de lo que deja inquietud:

    enséñame a discernir lo que tengo delante.
    Toma, Señor, y recibe toda mi libertad.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Juan 13,12-17

    12 Después que les hubo lavado los pies y tomó otra vez su vestido, puesto de nuevo a la mesa, díjoles: ¿Comprendéis lo que acabo de hacer con vosotros? 13 Vosotros me llamáis Maestro y Señor: y decís bien, porque lo soy. 14 Pues si Yo, que soy el Maestro y el Señor, SAN JUAN os he lavado los pies, debéis también vosotros lavaros los pies uno al otro. 15 Porque ejemplo os he dado para que, pensando lo que Yo he hecho con vosotros, así lo hagáis vosotros también. 16 En verdad, en verdad os digo, que no es el siervo más que su amo: ni tampoco el enviado mayor que aquel que le envió. 17 Y añadió: Si comprendéis estas cosas, seréis bienaventurados como las practiquéis.
  3. Meditación del día 7

    Su lema no es contemplativo: es activo. Buscar a Dios en lo que se hace.

    Después de lavar los pies a sus discípulos, Jesús les pregunta si han entendido lo que acaba de hacer. Si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros. Y añade: dichosos seréis si lo ponéis en práctica.

    La frase «en todo amar y servir» viene de la última contemplación de los Ejercicios espirituales. Resume una espiritualidad que no se encierra en el templo: se trata de buscar y hallar a Dios en todas las cosas, también en el trabajo, en el estudio, en la ciudad. Por eso los jesuitas se dedicaron a colegios, misiones y universidades.

    Servir en el trabajo no significa dejarse explotar ni trabajar gratis. Significa hacer bien lo que se hace pensando en quien lo recibe: el paciente, el cliente, el alumno, el compañero. Se nota en detalles: no dejar una tarea a medias para que otro la arregle, atender bien aunque nadie te vigile, no humillar al que está por debajo. Mañana, en tu trabajo, elige una persona concreta a la que servir mejor.

  4. Petición

    Que en mi trabajo de mañana ame y sirva.
    Amén.

  5. Oración final

    Toma, Señor, y recibe
    toda mi libertad, mi memoria,
    mi entendimiento y toda mi voluntad;
    todo mi haber y mi poseer.
    Tú me lo diste, a ti, Señor, lo torno.
    Dame tu amor y tu gracia,
    que eso me basta.
    Amén.

Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.