Día 9 de 9
Noveno día — Víspera del 10 de julio
Oración de todos los días
San Cristóbal,
que pasaste al Niño al otro lado del río:
llévanos con bien por el camino de hoy.Dame prudencia al volante
y paciencia con los demás.
Amén.Lectura del día
9 Tú lo estarás contemplando con tus propios ojos, y verás el pago que se da a los pecadores, y exclamarás: 10 ¡Oh, y cómo eres tú, oh Señor, mi esperanza! Tú, ¡oh justo!, has escogido al Altísimo para asilo tuyo. 11 No llegará a ti el mal, ni el azote se acercará a tu morada. 12 Porque él mandó a sus ángeles que cuidasen de ti, los cuales te guardarán en cuantos pasos dieres. 13 Te llevarán en las palmas de sus manos; no sea que tropiece tu pie en alguna piedra.
Meditación del día 9
Mañana es su fiesta y se bendicen los vehículos. Un coche bendecido con un conductor imprudente sigue siendo peligroso.
Este salmo es el de la protección: no te alcanzará el mal, sus ángeles te llevarán en las manos para que tu pie no tropiece en la piedra. Es tan conocido que el diablo lo cita en las tentaciones del desierto, para que Jesús se tire del templo y ponga a prueba la promesa. Jesús se niega: no se tienta a Dios.
Esta es la clave para cerrar la novena. Mañana, en muchos pueblos y ciudades, se bendicen carros, buses, motos y camiones. Es una costumbre bonita, y la bendición pide de verdad la protección de Dios. Pero manejar bendecido a ciento cincuenta por hora o después de seis cervezas es hacer lo mismo que proponía el tentador: tirarse del templo esperando que los ángeles recojan.
Con el tiempo se supo que de la vida de san Cristóbal se conoce poco, y en 1969 su memoria dejó de figurar en el calendario general de la Iglesia, aunque sigue siendo santo y se le venera en muchos lugares. Lo que queda de él es una pregunta para cada viaje: a quién llevas y cómo lo llevas. Que lleguemos todos a casa depende también de eso.
Petición
San Cristóbal, gracias por estos nueve días.
Que lleguemos todos a casa.
Amén.Oración final
San Cristóbal, patrono de los caminantes:
guarda a los que hoy van por la carretera,
danos prudencia y paciencia,
y al final del viaje de nuestra vida
llévanos a Cristo.
Amén.
Con este día se cierra la novena.