Día 7 de 9

Séptimo día — Por los heridos y los que quedaron con secuelas

  1. Oración de todos los días

    San Cristóbal,
    que pasaste al Niño al otro lado del río:
    llévanos con bien por el camino de hoy.

    Dame prudencia al volante
    y paciencia con los demás.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 10,30-35

    30 Entonces Jesús, tomando la palabra, dijo: Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, que le despojaron de todo, le cubrieron de heridas y se fueron, dejándole medio muerto. 31 Bajaba casualmente por el mismo camino un sacerdote: y aunque le vio, pasóse de largo. 32 Igualmente un levita, a pesar de que se halló vecino al sitio, y le miró, tiró adelante. 33 Pero un pasajero de nación samaritano llegóse adonde estaba, y viéndole, movióse a compasión. 34 Y arrimándose, vendó sus heridas, bañándolas con aceite y vino: y subiéndole en su cabalgadura, le condujo al mesón y cuidó de él. 35 Al día siguiente sacó dos denarios y dióselos al Mesonero, diciéndole: Cuídame este hombre; y todo lo que gaste de más, yo te lo abonaré a mi vuelta.
  3. Meditación del día 7

    Muchos sobreviven a un accidente y se quedan con una vida distinta.

    Un hombre baja por el camino de Jerusalén a Jericó y lo dejan medio muerto en la cuneta. Pasan un sacerdote y un levita, gente religiosa, y siguen de largo. Lo atiende un samaritano, el extranjero mal visto, que le cura las heridas, lo sube a su animal, lo lleva a una posada y paga para que lo cuiden los días siguientes.

    Fíjate en ese último detalle: el samaritano no se limita a la emergencia. Se ocupa de lo que viene después. Es justo lo que les falta a muchos sobrevivientes de accidentes. Pasada la ambulancia y la cirugía, quedan meses de rehabilitación, prótesis, sillas de ruedas, trámites con el seguro, trabajos que se pierden. Muchos quedan con dolores crónicos o daños cerebrales que les cambian el carácter.

    Y a su lado suele haber alguien que cuida: una esposa, una madre, un hijo que deja de estudiar. También ellos quedan heridos en la cuneta, aunque no lo parezca. Hoy reza por los dos. Y si conoces a alguna familia así, pregunta qué necesitan de verdad, más allá de los primeros días. El samaritano volvió a pagar la cuenta.

  4. Petición

    Sostén a los que viven con secuelas
    y a quienes los cuidan.
    Amén.

  5. Oración final

    San Cristóbal, patrono de los caminantes:
    guarda a los que hoy van por la carretera,
    danos prudencia y paciencia,
    y al final del viaje de nuestra vida
    llévanos a Cristo.
    Amén.

Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.