Día 9 de 9

Noveno día — Víspera del 7 de agosto

  1. Oración de todos los días

    San Cayetano,
    patrono del pan y del trabajo:
    te pido trabajo, o que no me falte el pan mientras llega.

    Y si tengo trabajo,
    que lo haga bien y no le quite el suyo a nadie.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Rut 2,2-7

    2 Y Rut la moabita dijo a su suegra: Si me das tu licencia iré al campo, y recogeré las espigas que se escapen de las manos de los segadores, donde quiera que hallare buena acogida en algún padre de familias que se muestre compasivo para conmigo. Respondióle Noemí: Anda, hija mía. 3 Fue, pues, y empezó a recoger espigas detrás de los segadores. Por fortuna, el dueño de aquel campo era el mencionado Booz, de la parentela de Elimelec. 4 Y he aquí que el mismo Booz llegó a Belén y saludó a los segadores, diciendo: El Señor sea con vosotros; los cuales le respondieron: Bendígate el Señor. 5 Preguntó Booz al mancebo, mayoral de los segadores: ¿De quién es esta muchacha? 6 Respondióle: Ésta es la moabita que vino con Noemí del país de Moab; 7 y ha pedido permiso para ir tras de los segadores cogiendo las espigas que quedan; y desde la mañana hasta ahora se está en el campo, sin haberse retirado ni por un momento a su casa.
  3. Meditación del día 9

    Mañana es su fiesta. Lo que se lleva a casa es una espiga y, sobre todo, la decisión de seguir buscando.

    Rut es una extranjera viuda que llega a Belén con su suegra y no tiene de qué vivir. Pide permiso para ir detrás de los segadores recogiendo las espigas que caen, y trabaja desde la mañana sin parar. El dueño del campo, Booz, se fija en ella y le da trabajo y protección.

    La espiga de san Cayetano tiene ese mismo sentido: no es un amuleto de la suerte, sino el recuerdo de que el pan sale del trabajo y de la solidaridad de quien deja espigas para el que viene detrás. La ley de Israel mandaba no recoger todo el campo, para que pobres y extranjeros pudieran espigar.

    Mañana es su fiesta. Lo que te llevas a casa no es una garantía de empleo, sino la decisión de seguir buscando y de no dejar a nadie solo en la búsqueda. Si consigues trabajo, acuérdate de quien sigue en la fila. Y si ya lo tienes, piensa qué espigas podrías dejar caer para otro.

  4. Petición

    San Cayetano, gracias por estos nueve días.
    Pan y trabajo para esta casa y para mi barrio.
    Amén.

  5. Oración final

    San Cayetano, padre de los pobres,
    patrono del pan y del trabajo:
    ruega por los que no tienen empleo,
    por los que no llegan a fin de mes
    y por los que tienen que dar trabajo a otros.
    Amén.

Con este día se cierra la novena.