Día 8 de 9
Octavo día — Compartir lo que hay
Oración de todos los días
San Cayetano,
patrono del pan y del trabajo:
te pido trabajo, o que no me falte el pan mientras llega.Y si tengo trabajo,
que lo haga bien y no le quite el suyo a nadie.
Amén.Lectura del día
5 Habiendo, pues, Jesús levantado los ojos, y viendo venir hacia Sí a un grandísimo gentío, dijo a Felipe: ¿Dónde compraremos panes para dar de comer a toda esa gente? 6 Mas esto lo decía para probarle: pues bien sabía Él mismo lo que había de hacer. 7 Respondióle Felipe: Doscientos denarios de pan no bastan para que cada uno de ellos tome un bocado. 8 Dícele uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro: 9 Aquí está un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; mas ¿qué es esto para tanta gente? 10 Pero Jesús dijo: Haced sentar a esas gentes. El sitio estaba cubierto de hierba. Sentáronse, pues, al pie de cinco mil hombres. 11 Jesús, entonces, tomó los panes, y después de haber dado gracias, repartiólos entre los que estaban sentados: y lo mismo hizo con los peces, dando a todos cuanto querían. 12 Después que quedaron saciados, dijo a sus discípulos: Recoged los pedazos que han sobrado, para que no se pierdan. 13 Hiciéronlo así, y llenaron doce cestos de los pedazos que habían sobrado de los cinco panes de cebada, después que todos hubieron comido.
Meditación del día 8
En su fiesta se reparte pan bendecido. Quien recibe, reparte.
Ante una multitud con hambre, Felipe hace cuentas: ni doscientos denarios alcanzan. Andrés señala a un muchacho con cinco panes de cebada y dos peces, pero añade que eso no es nada para tanta gente. Jesús toma lo poco, da gracias, lo reparte y sobra.
En la fiesta de san Cayetano se reparten panes bendecidos y muchas parroquias organizan colectas de alimentos. La gente que va a pedir trabajo lleva también algo para compartir. Es una lógica que se aprende en los barrios pobres: el que tiene poco no espera a tener mucho para dar.
El milagro empezó cuando un muchacho soltó lo que tenía. Si hubiera esperado a que alcanzara para todos, nadie habría comido. Lo mismo pasa con la olla común, el comedor comunitario, la vecina que cuida a los hijos de la que sale a trabajar. Hoy no te preguntes si lo tuyo alcanza. Pregúntate a quién podrías darle una parte, aunque sea pequeña.
Petición
Que comparta lo que tengo
aunque sea poco.
Amén.Oración final
San Cayetano, padre de los pobres,
patrono del pan y del trabajo:
ruega por los que no tienen empleo,
por los que no llegan a fin de mes
y por los que tienen que dar trabajo a otros.
Amén.
Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.