Día 8 de 9

Octavo día — Médico antes que obispo

  1. Oración de todos los días

    San Blas,
    médico y obispo:
    libra nuestra garganta de todo mal.

    Y cuida lo que sale por ella:
    que mis palabras curen y no hieran.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Eclesiástico 38,1-8

    1 Honra al médico, porque le necesitas pues el Altísimo es el que le ha hecho para tu bien. 2 Porque de Dios viene toda medicina; y será remunerada por el rey. 3 Al médico lo elevará su ciencia a los honores; y será celebrado ante los magnates. 4 El Altísimo es quien crió de la tierra los medicamentos, y el hombre prudente no los desechará. 5 ¿No endulzó un palo las aguas amargas?. 6 La virtud de los medicamentos pertenece al conocimiento de los hombres; y el Señor se la ha descubierto, para que le glorifiquen por sus maravillas. 7 Con ellos cura y mitiga los dolores, y el boticario hace electuarios o composiciones suaves, y forma ungüentos saludables, y no tendrán fin sus operaciones. 8 Porque la bendición de Dios está extendida sobre toda la tierra.
  3. Meditación del día 8

    Curaba cuerpos antes de cuidar almas, y siguió haciendo las dos cosas.

    El libro del Eclesiástico tiene un elogio del médico que sorprende por lo moderno: honra al médico, porque también a él lo creó el Señor; los remedios salen de la tierra y el hombre prudente no los desprecia. Para el sabio bíblico, ir al médico no es falta de fe. Es aprovechar lo que Dios ha puesto en el mundo.

    Según la tradición, Blas fue médico antes de ser obispo de Sebaste, en Armenia, y no dejó de atender enfermos cuando asumió el cargo. Los datos de su vida son pocos y llegan mezclados con leyenda, pero la imagen que la Iglesia guardó es la de alguien que cuidaba cuerpos y almas sin separarlas.

    Hoy se reza por los médicos y las enfermeras de los centros de salud de barrio, de los puestos rurales, de las urgencias saturadas. Gente que atiende con pocos recursos y mucha presión, a veces sin cobrar a tiempo. Y también por quienes desconfían de la medicina y prefieren un remedio milagroso: que no confundan fe con rechazar el tratamiento que puede salvarles la vida.

  4. Petición

    Bendice a los médicos de familia
    y a los que atienden en barrios sin recursos.
    Amén.

  5. Oración final

    Por intercesión de san Blas,
    obispo y mártir,
    te libre Dios de los males de garganta
    y de todo otro mal.
    En el nombre del Padre, y del Hijo,
    y del Espíritu Santo.
    Amén.

Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.