Día 6 de 9

Sexto día — Callar a tiempo

  1. Oración de todos los días

    San Blas,
    médico y obispo:
    libra nuestra garganta de todo mal.

    Y cuida lo que sale por ella:
    que mis palabras curen y no hieran.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Eclesiastés 3,1-8

    1 Todas las cosas tienen su tiempo, y todo lo que hay debajo del cielo pasa en el término que se le ha prescrito. 2 Hay tiempo de nacer y tiempo de morir: tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo que se plantó; 3 tiempo de dar muerte, y tiempo de dar vida: tiempo de derribar, y tiempo de edificar: 4 tiempo de llorar, y tiempo de reír: tiempo de luto, y tiempo de gala: 5 tiempo de esparcir piedras, y tiempo de recogerlas: tiempo de abrazar y tiempo de alejarse de los abrazos: 6 tiempo de ganar, y tiempo de perder: tiempo de conservar, y tiempo de arrojar: 7 tiempo de rasgar, y tiempo de coser: tiempo de callar, y tiempo de hablar: 8 tiempo de amor, y tiempo de odio: tiempo de guerra, y tiempo de paz,
  3. Meditación del día 6

    Hay veces que lo mejor que puede hacer la garganta es no decir nada.

    El Eclesiastés dice que todo tiene su momento: nacer y morir, plantar y arrancar, llorar y reír. Y en medio de la lista, casi escondido: tiempo de callar y tiempo de hablar. El sabio no dice que callar sea siempre mejor, sino que hay que saber cuándo.

    Hay silencios que son sabiduría. Callar en la discusión cuando uno ya está diciendo cosas que no piensa. No dar opinión sobre la vida de otros cuando nadie la pidió. No contar el secreto que te confiaron. Quedarse en silencio al lado de alguien que acaba de perder a un ser querido, en vez de soltar frases hechas que no consuelan.

    Muchos daños en las familias se habrían evitado con diez segundos de silencio antes de responder. No es represión ni tragarse todo: es elegir el momento. Lo que hay que decir se puede decir mañana, con calma, y suele salir mejor. Hoy se pide a san Blas que la garganta sepa también cerrarse cuando lo que iba a salir de ella es veneno.

  4. Petición

    Enséñame a callar cuando hablar es hacer daño.
    Amén.

  5. Oración final

    Por intercesión de san Blas,
    obispo y mártir,
    te libre Dios de los males de garganta
    y de todo otro mal.
    En el nombre del Padre, y del Hijo,
    y del Espíritu Santo.
    Amén.

Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.