Día 7 de 9
Séptimo día — El Niño en brazos
Oración de todos los días
San Antonio de Padua,
que devolviste a tantos lo que habían perdido
y defendiste a los pobres de quien los explotaba:
ayúdame en lo que te pido.Que encuentre lo que busco,
y que no me olvide de los que no tienen nada.
Amén.Lectura del día
13 Como le presentasen unos niños para que los tocase y bendijese, los discípulos reñían a los que venían a presentárselos. 14 Lo que advirtiendo Jesús lo llevó muy a mal, y les dijo: Dejad que vengan a Mí los niños, y no se lo estorbéis; porque de los que se asemejan a ellos es el reino de Dios. 15 En verdad os digo que quien no recibiere como niño inocente el reino de Dios, no entrará en él. 16 Y estrechándolos entre sus brazos, y poniendo sobre ellos las manos, los bendecía. Vocación de un joven rico
Meditación del día 7
Se le representa con el Niño porque lo importante de su vida no fue su fama, sino a quién sostenía.
Los discípulos querían apartar a los niños para que no molestaran al Maestro con cosas importantes que hacer. Jesús se enfada, los abraza y los bendice. Lo urgente, según él, estaba ahí, en esos brazos, y no en la agenda que defendían los suyos.
A san Antonio se le pinta con el Niño Jesús en brazos. Según una tradición tardía, alguien lo vio así una noche en su habitación; sea como sea, la imagen dice algo cierto de su vida: lo central no fueron sus sermones famosos, sino a quién llevaba consigo. Y recuerda lo fácil que es soltar lo esencial cuando se anda con prisa.
Haz hoy una lista honesta de lo que estás cargando: trabajo, deudas, pendientes, pantallas. Luego mira qué se te está cayendo de los brazos sin que te des cuenta: un hijo que ya no te cuenta nada, un papá que espera la llamada del domingo, tu salud, tu oración. No se trata de abandonarlo todo, sino de cambiar el orden. Lo que no puede caerse va primero, aunque no haga ruido ni tenga fecha de entrega.
Petición
Que en medio de mis cosas
no se me caiga de los brazos lo esencial.
Amén.Oración final
Si buscas milagros, mira:
la muerte y el error desterrados,
la miseria y el demonio huidos,
leprosos y enfermos sanados.Ruega a Cristo por nosotros,
san Antonio glorioso,
para que seamos dignos
de alcanzar sus promesas.
Amén.
Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.