Día 1 de 9
Primer día — Lo que he perdido
Oración de todos los días
San Antonio de Padua,
que devolviste a tantos lo que habían perdido
y defendiste a los pobres de quien los explotaba:
ayúdame en lo que te pido.Que encuentre lo que busco,
y que no me olvide de los que no tienen nada.
Amén.Lectura del día
8 O ¿qué mujer teniendo diez dracmas, si pierde una no enciende luz, y barre bien la casa, y lo registra todo, hasta dar con ella? 9 Y en hallándola, convoca a sus amigas y vecinas, diciendo: Alegraos conmigo, que ya he hallado la dracrna que había perdido. 10 Así os digo Yo que harán fiesta los ángeles del cielo por un pecador que haga penitencia. El hijo pródigo
Meditación del día 1
Hoy se dice en concreto: unas llaves, unos papeles, un trabajo, una amistad, la paz.
La mujer de la parábola no se sienta a esperar que la moneda aparezca sola. Enciende una luz, barre la casa, lo revisa todo. Y cuando la encuentra, llama a las vecinas para celebrarlo. Jesús usa una escena doméstica, casi graciosa, para hablar de cómo busca Dios a cada persona.
Esa es una buena manera de rezarle a san Antonio por lo perdido. No como un truco que hace aparecer las llaves sin moverse, sino pidiendo calma y orden para buscar bien: volver sobre los pasos, revisar con luz, preguntar a quien pudo verlo. La fe no sustituye a la escoba.
Y hay pérdidas que no se arreglan barriendo: un empleo, una amistad que se rompió por una tontería, la tranquilidad de antes. También eso se puede nombrar hoy con todas sus letras. A veces lo perdido vuelve; otras veces no, y hay que aprender a vivir sin ello. La parábola deja una pista para ambos casos: no se busca solo. La mujer reúne a sus vecinas para la alegría; tú puedes reunir a alguien de confianza también para la búsqueda.
Petición
San Antonio, ayúdame a encontrar esto: (dilo ahora).
Y si no aparece, dame cabeza para resolverlo de otro modo.
Amén.Oración final
Si buscas milagros, mira:
la muerte y el error desterrados,
la miseria y el demonio huidos,
leprosos y enfermos sanados.Ruega a Cristo por nosotros,
san Antonio glorioso,
para que seamos dignos
de alcanzar sus promesas.
Amén.
Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.