Día 6 de 9

Sexto día — Salir del desierto por caridad

  1. Oración de todos los días

    San Antonio Abad,
    que pasaste años peleando con tu propia cabeza:

    acompáñame en lo que se me repite dentro,
    en la obsesión y en la tentación,
    y no me dejes creer que estoy solo en eso.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Hebreos 13,1-3

    1 Conservad siempre la caridad para con vuestros hermanos. 2 Y no olvidéis la hospitalidad, pues por ella, algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles. 3 Acordaos de los presos, como si estuvierais con ellos en la cárcel, y de los afligidos, como que también vosotros vivís en cuerpo sujetos a miserias.
  3. Meditación del día 6

    Salió dos veces: a consolar a los perseguidos y a defender la fe. La soledad no lo hizo indiferente.

    La carta a los Hebreos pide no olvidar la hospitalidad y añade una frase concreta: acordaos de los presos como si estuvierais presos con ellos, y de los que sufren, como si estuvierais en su propio cuerpo. La compasión cristiana no se queda mirando desde lejos.

    Antonio salió del desierto pocas veces, y siempre por razones serias. Según Atanasio, durante la persecución del emperador Maximino fue a Alejandría para consolar a los cristianos encarcelados y condenados a las minas, sin esconderse de las autoridades. Años después volvió a la ciudad para apoyar al obispo Atanasio en las disputas sobre la fe en Cristo. Después de cada salida, regresaba a su montaña.

    Hay una vida espiritual que encierra: tanto cuidar el propio interior que uno se vuelve indiferente a lo que pasa fuera. Antonio no cayó en eso. Hoy acuérdate de los presos, de los perseguidos por su fe o por sus ideas, de los que sufren en guerras lejanas. Si puedes hacer algo concreto, como escribir a un preso, ayudar a su familia o apoyar a una organización que defiende a perseguidos, hazlo. Rezar en silencio y salir a ayudar no se oponen.

  4. Petición

    Que mi vida interior no me vuelva egoísta.
    Amén.

  5. Oración final

    San Antonio Abad,
    padre de los monjes:
    ruega por nosotros,
    líbranos de las tentaciones y de la angustia,
    y bendice a los animales que nos acompañan.
    Amén.

Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.