Día 1 de 9

Primer día — Vender lo que tenía

  1. Oración de todos los días

    San Antonio Abad,
    que pasaste años peleando con tu propia cabeza:

    acompáñame en lo que se me repite dentro,
    en la obsesión y en la tentación,
    y no me dejes creer que estoy solo en eso.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Mateo 19,16-22

    16 Acércesele entonces un hombre joven que le dijo: Maestro bueno, ¿qué obras buenas debo hacer para conseguir la vida eterna? SAN MATEO 17 El cual le respondió: ¿Por qué me preguntas acerca de lo bueno? Dios solo es el bueno. Por lo demás, si quieres entrar en la vida eterna, guarda los mandamientos. 18 Díjole él: ¿Qué mandamientos? Respondióle Jesús: No matarás: No cometerás adulterio: No hurtarás: No levantarás falso testimonio: 19 Honra a tu padre y a tu madre; y ama al prójimo como a ti mismo. 20 Dícele el joven: Todos esos los he guardado desde mi juventud; ¿qué más me falta? 21 Respondióle Jesús: Si quieres ser perfecto, anda, vende cuanto tienes, y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo: ven después, y sigúeme. 22 Habiendo oído el joven estas palabras, se retiró entristecido: y era que tenía muchas posesiones.
  3. Meditación del día 1

    Oyó el Evangelio en misa, vendió sus tierras y se fue. Sin más análisis.

    Un joven le pregunta a Jesús qué tiene que hacer para tener la vida eterna. Cumple los mandamientos desde siempre. Jesús le contesta: «Si quieres ser perfecto, anda, vende cuanto tienes, y dáselo a los pobres». El joven se va triste, porque tenía muchas posesiones.

    Antonio escuchó esas mismas palabras en una iglesia de Egipto, hacia el año 270. Tenía unos veinte años, sus padres habían muerto hacía poco y le habían dejado tierras. Según cuenta san Atanasio, que escribió su vida, salió de la iglesia y empezó a repartir lo que tenía, dejando algo para el cuidado de su hermana menor. No hizo un largo análisis. Tomó la frase al pie de la letra.

    No a todos se nos pide vender todo e irnos al desierto. Pero casi todos tenemos alguna decisión que sabemos que hay que tomar y que vamos aplazando: dejar una relación que nos hace daño, cambiar de trabajo, empezar un tratamiento, reconciliarnos con alguien. Esperamos una señal más clara, más tiempo, más seguridad. Hoy pregúntate qué cosa ya sabes. Y da un primer paso, aunque sea pequeño. El joven rico se quedó pensándolo.

  4. Petición

    Dame decisión para lo que ya sé que tengo que hacer.
    Amén.

  5. Oración final

    San Antonio Abad,
    padre de los monjes:
    ruega por nosotros,
    líbranos de las tentaciones y de la angustia,
    y bendice a los animales que nos acompañan.
    Amén.

Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.