Día 8 de 9
Octavo día — Por los trabajadores
Oración de todos los días
San Alberto Hurtado,
que saliste a buscar a Cristo en la calle:ábreme los ojos a quien duerme en mi barrio,
y no me dejes tranquilo
si no hago nada.
Amén.Lectura del día
1 Ea, pues, ¡oh ricos, llorad!, levantad el grito en vista de las desdichas que han de sobreveniros. 2 Podridos están vuestros bienes, y vuestras ropas han sido roídas de la polilla. 3 El oro y la plata vuestra se han enmohecido, y el orín de estos metales dará testimonio contra vosotros, y devorará vuestras carnes como un fuego. Os habéis atesorado ira para los últimos días. 4 Sabed que el jornal que no pagasteis a los trabajadores, que segaron vuestras mieses, está clamando contra vosotros, y el clamor de ellos ha penetrado los oídos del Señor de los ejércitos. 5 Vosotros habéis vivido en delicias sobre la tierra, y os habéis cebado a vosotros mismos, como las víctimas que se preparan para el día del sacrificio. 6 Vosotros habéis condenado al inocente, y le habéis muerto, sin que os haya hecho resistencia alguna.
Meditación del día 8
Escribió sobre sindicatos y salario justo cuando eso era sospechoso.
Santiago escribe una de las páginas más duras del Nuevo Testamento contra los ricos que retienen el salario de los trabajadores: el jornal que no pagasteis está gritando, y los gritos de los segadores han llegado a los oídos del Señor. No es lenguaje de un sindicato del siglo XX; es la Biblia.
Hurtado fundó en 1947 la Acción Sindical y Económica Chilena para formar dirigentes sindicales cristianos. En aquel tiempo, que un sacerdote hablara de sindicatos y de salario justo era sospechoso para muchos católicos, que lo acusaron de comunista. Él se apoyaba en la doctrina social de la Iglesia, que desde León XIII defiende el derecho de los trabajadores a organizarse y a recibir un sueldo que alcance para vivir con dignidad.
Hoy hay muchas formas de trabajar sin voz: trabajadores de plataformas sin contrato, jornaleros, gente que trabaja doce horas por el mínimo, migrantes a los que se paga menos porque no pueden reclamar. Si eres empleador, pregúntate si pagarías lo que pagas a alguien de tu familia. Si eres trabajador, no tengas miedo de organizarte con tus compañeros. No es rebeldía; es justicia.
Petición
Que los trabajadores tengan voz y sueldo digno.
Amén.Oración final
San Alberto Hurtado,
que viste a Cristo en el pobre de la calle:
ruega por nosotros,
danos ojos para ver
y manos para hacer algo.
Amén.
Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.