Día 1 de 9
Primer día — Una noche de invierno
Oración de todos los días
San Alberto Hurtado,
que saliste a buscar a Cristo en la calle:ábreme los ojos a quien duerme en mi barrio,
y no me dejes tranquilo
si no hago nada.
Amén.Lectura del día
41 Al mismo tiempo dirá a los que estarán a su izquierda: Apartaos de Mí, malditos, al fuego eterno, preparado para el diablo, y sus ángeles: 42 porque tuve hambre, y no me disteis de comer; 43 era peregrino y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me vestísteis; enfermo y encarcelado, y no me visitasteis. 44 A lo que replicarán también los malos: ¡Señor!, ¿cuándo te vimos hambriento, o sediento, o peregrino, o desnudo, o enfermo, o encarcelado, y dejamos de asistirte? 45 Entonces les responderá: Os digo en verdad: siempre que dejasteis de hacerlo con alguno de estos pequeños dejasteis de hacerlo conmigo.
Meditación del día 1
Su obra empezó con una escena concreta y una pregunta incómoda.
La parte del juicio final que menos se lee es esta: los que no dieron de comer, no vistieron, no visitaron. Y lo terrible es que también preguntan sorprendidos: ¿cuándo te vimos? No hicieron nada especialmente malo. Simplemente pasaron de largo, sin mirar.
Alberto Hurtado, sacerdote jesuita, contó muchas veces cómo empezó el Hogar de Cristo en 1944: una noche fría en Santiago se encontró a un hombre enfermo, mal abrigado, sin lugar donde dormir. Esa misma semana, en un retiro con señoras, habló de lo que había visto, y salieron las primeras donaciones para una casa de acogida. No tenía un plan previo; tenía una escena que no lo dejaba en paz.
Todos tenemos escenas así, a pocas cuadras de casa: el señor que duerme en el mismo portal todas las noches, la familia que pide en el semáforo, el anciano que come solo en la misma banca. Lo normal es acostumbrarse. Hoy no te acostumbres. Detente, pregúntale el nombre a alguno, pregunta a la parroquia o a la alcaldía qué se está haciendo. La pregunta de Mateo es incómoda a propósito.
Petición
Que una escena de mi barrio me quite la tranquilidad
hasta que actúe.
Amén.Oración final
San Alberto Hurtado,
que viste a Cristo en el pobre de la calle:
ruega por nosotros,
danos ojos para ver
y manos para hacer algo.
Amén.
Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.