Día 4 de 9
Cuarto día — Los nudos del dinero
Oración de todos los días
María que desatas los nudos,
toma esta cinta enredada que es mi vida
y desátala con tus manos de madre.No tires: desata.
Y si algún nudo hay que cortar,
dame valor para cortarlo.
Amén.Lectura del día
13 Entonces le dijo uno del auditorio: Maestro, dile a mi hermano que me dé la parte que me toca de la herencia. 14 Pero Jesús le respondió: ¡Oh hombre!, ¿quién me ha constituido a Mí juez o repartidor entre vosotros?. 15 Con esta ocasión, les dijo: Estad alerta, y guardaos de toda avaricia: que no depende la vida del hombre de la abundancia de los bienes que posee.
Meditación del día 4
Deudas, herencias, préstamos entre familia: es donde se rompen más relaciones.
Uno de la multitud le pide a Jesús que obligue a su hermano a repartir la herencia. Jesús se niega a hacer de juez, y lo aprovecha para advertir contra la codicia: la vida no depende de lo que uno tiene. Han pasado dos mil años y el problema es exactamente el mismo.
Una casa de los padres que nadie quiere vender y nadie puede pagar. Un préstamo entre primos que nunca se devolvió. Un hermano que cuidó a la madre enferma y otro que se quedó con la mayor parte. El dinero tiene la capacidad de convertir a gente que se quería en desconocidos.
Desatar estos nudos con justicia suele pedir cosas muy prácticas: poner las cuentas por escrito, buscar un mediador neutral o un abogado que no avive la pelea, aceptar un reparto razonable aunque no sea perfecto. Y preguntarse con honestidad cuánto vale para ti esa diferencia de dinero comparada con volver a sentarte a la mesa con tus hermanos. A veces ganar el pleito es perder la familia.
Petición
Desata lo del dinero con justicia,
y que no valga más que las personas.
Amén.Oración final
Santa María, que desatas los nudos,
ruega por nosotros.Dios te salve, María…
Y tú, Madre, sigue desatando
lo que yo no sé ni por dónde empezar.
Amén.
Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.