Día 4 de 9

Cuarto día — Los nudos del dinero

  1. Oración de todos los días

    María que desatas los nudos,
    toma esta cinta enredada que es mi vida
    y desátala con tus manos de madre.

    No tires: desata.
    Y si algún nudo hay que cortar,
    dame valor para cortarlo.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 12,13-15

    13 Entonces le dijo uno del auditorio: Maestro, dile a mi hermano que me dé la parte que me toca de la herencia. 14 Pero Jesús le respondió: ¡Oh hombre!, ¿quién me ha constituido a Mí juez o repartidor entre vosotros?. 15 Con esta ocasión, les dijo: Estad alerta, y guardaos de toda avaricia: que no depende la vida del hombre de la abundancia de los bienes que posee.
  3. Meditación del día 4

    Deudas, herencias, préstamos entre familia: es donde se rompen más relaciones.

    Uno de la multitud le pide a Jesús que obligue a su hermano a repartir la herencia. Jesús se niega a hacer de juez, y lo aprovecha para advertir contra la codicia: la vida no depende de lo que uno tiene. Han pasado dos mil años y el problema es exactamente el mismo.

    Una casa de los padres que nadie quiere vender y nadie puede pagar. Un préstamo entre primos que nunca se devolvió. Un hermano que cuidó a la madre enferma y otro que se quedó con la mayor parte. El dinero tiene la capacidad de convertir a gente que se quería en desconocidos.

    Desatar estos nudos con justicia suele pedir cosas muy prácticas: poner las cuentas por escrito, buscar un mediador neutral o un abogado que no avive la pelea, aceptar un reparto razonable aunque no sea perfecto. Y preguntarse con honestidad cuánto vale para ti esa diferencia de dinero comparada con volver a sentarte a la mesa con tus hermanos. A veces ganar el pleito es perder la familia.

  4. Petición

    Desata lo del dinero con justicia,
    y que no valga más que las personas.
    Amén.

  5. Oración final

    Santa María, que desatas los nudos,
    ruega por nosotros.

    Dios te salve, María…

    Y tú, Madre, sigue desatando
    lo que yo no sé ni por dónde empezar.
    Amén.

Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.