Día 2 de 9

Segundo día — Mi parte

  1. Oración de todos los días

    María que desatas los nudos,
    toma esta cinta enredada que es mi vida
    y desátala con tus manos de madre.

    No tires: desata.
    Y si algún nudo hay que cortar,
    dame valor para cortarlo.
    Amén.

  2. Meditación del día 2

    En casi todo enredo hay una parte que puse yo. Reconocerla no es culparse: es empezar por donde se puede.

  3. Petición

    Muéstrame mi parte sin hundirme,
    y dame ganas de arreglarla.
    Amén.

  4. Oración final

    Santa María, que desatas los nudos,
    ruega por nosotros.

    Dios te salve, María…

    Y tú, Madre, sigue desatando
    lo que yo no sé ni por dónde empezar.
    Amén.

Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.