Día 1 de 9
Primer día — Nombrar el nudo
Oración de todos los días
María que desatas los nudos,
toma esta cinta enredada que es mi vida
y desátala con tus manos de madre.No tires: desata.
Y si algún nudo hay que cortar,
dame valor para cortarlo.
Amén.Lectura del día
46 Después de esto, llegaron a Jericó: y al partir de Jericó con sus discípulos, seguido de muchísima gente, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino, pidiendo limosna. 47 Habiendo oído, pues, que era Jesús Nazareno el que venía, comenzó a dar voces, diciendo: Jesús, hijo de David, ten misericordia de mí. 48 Y reñíanle muchos para que callara. Sin embargo, él alzaba mucho más el grito: Hijo de David, ten compasión de mí. 49 Parándose entonces Jesús, le mandó llamar. Y le llamaron, diciéndole: ¡Ea!, buen ánimo: levántate, que te llama. 50 El cual, arrojando su capa, al instante se puso en pie y vino a Él. 51 Y Jesús le dijo: ¿Qué quieres que te haga? El ciego le respondió: Maestro mío, haz que yo vea. 52 Y Jesús: Anda, que tu fe te ha curado. Y de repente vio, y le iba siguiendo por el camino. Entrada triunfal en Jerusalén
Meditación del día 1
Lo primero es decir qué está enredado, en concreto. Casi todo se enreda más por no mirarlo.
Bartimeo grita desde el borde del camino y la gente le manda callar. Él grita más. Cuando Jesús lo llama, le hace una pregunta que parece obvia: ¿qué quieres que haga por ti? Era evidente que estaba ciego. Pero Jesús quiere oírselo decir.
Nombrar el nudo es eso. No basta con un malestar general, con un todo va mal. Hay que ponerle palabras: mi matrimonio lleva dos años sin conversación; mi hijo consume y no sé qué hacer; le debo dinero a mi hermano y por eso no voy a las reuniones familiares. Mientras el problema no tiene nombre, crece a oscuras.
Fíjate también en lo que hace Bartimeo al levantarse: tira el manto, que para un mendigo era casi todo lo que tenía. A veces, para acercarse a lo que hay que arreglar, toca soltar la manta con la que uno se tapaba. Escribe tu nudo en un papel si te ayuda, y guárdalo con la estampa durante estos nueve días.
Petición
Madre, este es mi nudo: (dilo ahora).
No lo suelto de tus manos estos nueve días.
Amén.Oración final
Santa María, que desatas los nudos,
ruega por nosotros.Dios te salve, María…
Y tú, Madre, sigue desatando
lo que yo no sé ni por dónde empezar.
Amén.
Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.