Día 9 de 9
Noveno día — Víspera del 27 de abril
Oración de todos los días
Virgen de Montserrat, Moreneta:
en tu montaña la piedra está partida
y aun así se sostiene.Sostén lo que en mí está partido.
Dame silencio para oír lo que tengo que hacer.
Amén.Lectura del día
1 Seis días después tomó Jesús consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, su hermano, y subiendo con ellos a un alto monte, a solas, 2 se transfiguró en su presencia. De modo que su rostro se puso resplandeciente como el sol, y sus vestidos, blancos como la nieve. 3 Y al mismo tiempo se les aparecieron Moisés y Elias conversando con Él de lo que debía padecer en Jerusalén. 4 Entonces Pedro, tomando la palabra, dijo a Jesús: Señor, bueno es estarnos aquí: si te parece, formemos aquí tres pabellones: uno para Ti, otro para Moisés y otro para Elias. 5 Todavía estaba Pedro hablando, cuando una nube resplandeciente vino a cubrirlos. Y al mismo instante, resonó desde la nube una voz que decía: Éste es mi querido Hijo, en quien tengo todas mis complacencias: a Él habéis de escuchar. 6 A cuya voz los discípulos cayeron sobre su rostro en tierra, y quedaron poseídos de un grande espanto. 7 Mas Jesús se llegó a ellos, les tocó, y les dijo: Levantaos, y no tengáis miedo. 8 Y alzando los ojos, no vieron a nadie, sino a solo Jesús. 9 Y al bajar del monte, les puso Jesús precepto, diciendo: No digáis a nadie lo que habéis visto, hasta tanto que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos.
Meditación del día 9
Mañana es su fiesta. De la montaña se baja al trabajo, que es donde se comprueba si algo cambió.
En lo alto del monte, Pedro, Santiago y Juan ven a Jesús transfigurado, y Pedro dice lo que cualquiera diría: qué bien se está aquí, hagamos tres tiendas. Quiere quedarse. Pero la escena acaba con Jesús tocándolos, diciéndoles que no tengan miedo, y bajando con ellos del monte. Abajo les esperan los enfermos, las discusiones y, más adelante, la cruz.
Mañana es la fiesta de la Moreneta. Muchos subirán, cantarán el Virolai, harán cola para tocar la esfera que sostiene en la mano. Está bien subir. Pero la prueba de lo vivido no está arriba, sino en el tren de vuelta, en el lunes, en la reunión de trabajo o en la sobremesa con la familia. Lo que hayas decidido estos nueve días tiene que tener forma concreta abajo: una fecha, una llamada, un cambio de horario. Antes de terminar la novena, escríbelo en una frase. Así no se quedará en la montaña cuando bajes.
Petición
Moreneta, gracias por estos nueve días.
Que lo decidido aquí lo cumpla abajo.
Amén.Oración final
Dios te salve, María…
Virgen de Montserrat,
Madre de la montaña:
ruega por nosotros, por nuestras familias
y por los que suben a ti buscando una respuesta.
Amén.
Con este día se cierra la novena.