Día 1 de 9

Primer día — La montaña serrada

  1. Oración de todos los días

    Virgen de Montserrat, Moreneta:
    en tu montaña la piedra está partida
    y aun así se sostiene.

    Sostén lo que en mí está partido.
    Dame silencio para oír lo que tengo que hacer.
    Amén.

  2. Lectura del día

    2 Corintios 4,7-10

    7 Mas este tesoro le llevamos en vasos de barro, para que se reconozca que la grandeza del poder que se ve en nosotros es de Dios, y no nuestra. 8 Nos vemos acosados de toda suerte de tribulaciones, pero no por eso perdemos el ánimo; nos hallamos en grandes apuros, mas no desesperados; 9 somos perseguidos, mas no abandonados: abatidos, mas no enteramente perdidos; 10 traemos siempre en nuestro cuerpo por todas partes la mortificación de Jesús, a fin de que la vida de Jesús se manifieste también en nuestros cuerpos.
  3. Meditación del día 1

    Una montaña que parece cortada a sierra. Lo roto puede ser hermoso y firme a la vez.

    Pablo habla de un tesoro guardado en vasijas de barro. No esconde las grietas: dice que está acosado, apurado, perseguido, derribado. Pero añade cada vez un «no»: no aplastado, no desesperado, no abandonado, no destruido. La fuerza no viene de que la vasija sea dura, sino de lo que lleva dentro. Y lo frágil queda a la vista precisamente para que se note de dónde viene esa fuerza.

    La montaña de Montserrat es eso hecho paisaje: roca partida por la erosión durante millones de años, agujas sueltas, paredes que parecen a punto de caer y que siguen ahí. Tú también tienes zonas partidas: un divorcio, una depresión, una relación rota con tus padres, años que hubieras preferido no vivir. No te pide la fe que las tapes ni que finjas que ya está todo curado. Te pide que no las conviertas en tu definición. Lo roto, entregado, puede sostener algo. Hoy nombra una de tus grietas delante de ella, sin vergüenza, y deja que forme parte de la montaña.

  4. Petición

    Madre, haz algo bueno con lo que en mí está partido.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Virgen de Montserrat,
    Madre de la montaña:
    ruega por nosotros, por nuestras familias
    y por los que suben a ti buscando una respuesta.
    Amén.

Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.