Día 8 de 9

Octavo día — Los que vuelven a casa

  1. Oración de todos los días

    Virgen de Luján,
    que quisiste quedarte donde nadie te esperaba:
    quédate en esta casa.

    Tú que paraste la carreta,
    detén lo que en mi vida va mal encaminado,
    y llévame por donde tú sabes.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 24,28-35

    28 En esto llegaron cerca de la quinta adonde iban; y Él hizo ademán de pasar adelante. 29 Mas le detuvieron por fuerza, diciendo: Quédate con nosotros, porque ya es tarde, y va ya el día de caída. Entró, pues, con ellos. 30 Y estando juntos a la mesa, tomó el pan y le bendijo; y habiéndole partido, se le dio, 31 Con lo cual se les abrieron los ojos, y le conocieron: mas Él de repente, desapareció de su vista. 32 Entonces se dijeron uno a otro: ¿No es verdad que sentíamos abrasarse nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las escrituras? 33 Y levantándose al punto, regresaron a Jerusalén, donde hallaron congregados a los once y otros de su séquito, 34 que decían: El Señor ha resucitado realmente y se ha aparecido a Simón. 35 Ellos, por su parte, contaban lo que les había sucedido en el camino y cómo le habían conocido al partir el pan. Se aparece a los discípulos congregados
  3. Meditación del día 8

    Del santuario se vuelve al trabajo del lunes. Lo que se pide no es un éxtasis: es aguantar la semana.

    Los dos de Emaús iban de vuelta a casa desanimados. Lo reconocen al partir el pan, se les abren los ojos, y él desaparece. Y en vez de quedarse esperando otra aparición, se levantan a esa misma hora y vuelven a Jerusalén a contarlo. Lo vivido no se queda en el recuerdo: les cambia el rumbo esa misma noche.

    De Luján se vuelve en colectivo, cansado, con los pies destrozados, y el lunes hay que ir a trabajar. Ahí se ve si algo se movió. No se trata de llevarse una emoción grande, que suele durar poco, sino una o dos cosas concretas: llamar a quien tienes pendiente, dejar de gritar en casa, ir a la consulta que vienes postergando. La petición es humilde: que esto dure cuando empiece el lunes. Para que dure, apúntalo. Literalmente: escribe en algún lugar que veas qué te llevas de esta novena, y míralo dentro de un mes.

  4. Petición

    Que lo de estos nueve días me dure
    cuando se acabe la novena y empiece el lunes.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Virgen de Luján, patrona de la Argentina:
    ruega por nuestro pueblo y por nuestras familias.
    Que no nos falte pan, trabajo ni esperanza.
    Amén.

Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.