Día 9 de 9

Noveno día — Víspera del 15 de septiembre

  1. Oración de todos los días

    Virgen de los Dolores,
    tú viste morir a tu Hijo y no te fuiste.

    No me pidas alegría todavía.
    Siéntate conmigo en esto que llevo,
    y enséñame a no irme de donde tengo que estar.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Juan 3,13-17

    13 Ello es así que nadie subió al cielo, sino aquel que ha descendido del cielo, a saber: el Hijo del hombre, que está en el cielo. 14 Al modo que Moisés en el desierto levantó en alto la serpiente de bronce: así también es menester que el Hijo del hombre sea levantado en alto: 15 para que todo aquel que crea en Él no perezca, sino que logre la vida eterna. 16 Pues amó tanto Dios al mundo, que no paró hasta dar a su Hijo unigénito: a fin de que todos los que creen en Él no perezcan, sino que vivan vida eterna. 17 Pues no envió Dios su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que por su medio el mundo se salve.
  3. Meditación del día 9

    Mañana es su fiesta, un día después de la Exaltación de la Cruz. Primero la cruz, luego la madre que estuvo debajo.

    Jesús le dice a Nicodemo que, así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, el Hijo del hombre tiene que ser levantado. Y añade la frase más citada del evangelio: tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo, no para condenar al mundo sino para salvarlo.

    Este es el evangelio de la fiesta de la Exaltación de la Cruz, el 14 de septiembre. Al día siguiente la Iglesia recuerda a la Virgen de los Dolores. El orden tiene sentido: primero la cruz, que es amor de Dios hasta el final; luego la madre que estuvo debajo y que es imagen de todos los que sufren cerca de alguien que sufre.

    Terminar esta novena no significa que el dolor se acabó. Muchos la rezan en medio de un duelo que va a durar. Lo que queda es saber que no estás solo debajo de tu cruz, y que la cruz no es la última palabra. Mañana, en su fiesta, dale gracias por haberse quedado.

  4. Petición

    Virgen de los Dolores, gracias por estos nueve días.
    Quédate conmigo hasta que esto pase.
    Amén.

  5. Oración final

    Estaba la Madre dolorosa
    junto a la cruz, llorando,
    mientras pendía su Hijo.

    Virgen de los Dolores,
    haz que lleve en mi corazón
    las llagas de tu Hijo,
    y que no me falte tu compañía
    en la hora del dolor.
    Amén.

Con este día se cierra la novena.