Día 9 de 9

Noveno día — Víspera del 2 de febrero

  1. Oración de todos los días

    Virgen de la Candelaria,
    que llevas la luz en la mano:
    enciende lo que en mí se ha apagado.

    Dame la luz que necesito para hoy,
    no para todo el camino:
    con ver el siguiente paso me basta.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Juan 1,4-9

    4 En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres: 5 y esta luz resplandece en medio de las tinieblas, y las tinieblas no la han recibido. 6 Hubo un hombre enviado de Dios, que se llamaba Juan. 7 Éste vino como testigo, para dar testimonio de la luz, a fin de que por medio de él todos creyesen: 8 no era él la luz, sino enviado para dar testimonio de aquel que era la luz. 9 El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo el hombre que viene a este mundo.
  3. Meditación del día 9

    Mañana se bendicen las velas. La de casa vale para rezar en los apagones y en las noches de enfermo.

    Juan pone la luz en el principio de todo: la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron. Y aclara algo del Bautista que vale para cualquiera: no era él la luz, sino testigo de la luz. La vela tampoco es el sol; solo lo recuerda.

    Mañana, 2 de febrero, en muchas parroquias la misa empieza con una procesión de velas encendidas, y la gente se lleva la suya a casa. En Puno y en Tenerife empieza la fiesta grande. Sin embargo, la vela que más importa es la que vas a usar en los apagones, en las noches junto a un enfermo, en los aniversarios de tus muertos. Ahí es donde se nota si la fe aguanta todo el año.

    Al terminar esta novena no hace falta prometer nada grande. Basta con algo que dure: un rato de oración por la noche, alguien a quien vas a visitar de vez en cuando, una costumbre que vas a dejar. Simeón esperó años y vio la luz en un bebé que nadie miraba. Que tú también aprendas a verla en lo corriente, y a pasarla.

  4. Petición

    Virgen de la Candelaria, gracias por estos nueve días.
    Que tu luz nos dure todo el año.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Virgen de la Candelaria,
    que presentaste a tu Hijo en el templo:
    ruega por nuestras familias
    y alumbra nuestros días oscuros.
    Amén.

Con este día se cierra la novena.