Día 7 de 9

Séptimo día — Por la isla compartida

  1. Oración de todos los días

    Virgen de la Altagracia,
    madre protectora del pueblo dominicano:
    ponte delante de nosotros.

    Cuida esta casa, este trabajo y esta isla.
    Que no nos falte el pan
    ni la decencia para ganarlo.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Efesios 2,13-17

    13 Mas ahora que creéis en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais alejados de Dios, os habéis puesto cerca por la sangre de Jesucristo. 14 Pues Él es la paz nuestra, el que de los dos pueblos ha hecho uno, rompiendo, por medio del sacrificio de su carne, el muro de separación, esa enemistad que los dividía, 15 aboliendo con sus preceptos evangélicos la Ley de los ritos, para formar, en Sí mismo de dos un solo hombre nuevo, haciendo la paz, 16 y reconciliando a ambos pueblos ya reunidos en un solo cuerpo con Dios por medio de la cruz, destruyendo en Sí mismo la enemistad de ellos. 17 Y así vino a evangelizar la paz a vosotros, que estabais alejados de Dios, como a los judíos, que estaban cercanos,
  3. Meditación del día 7

    La isla es de dos países y la convivencia no siempre es fácil. Rezar por el vecino es parte del asunto.

    Pablo escribe a comunidades donde judíos y paganos se miraban con desconfianza antigua. Les dice que Cristo derribó el muro que los separaba y que de los dos pueblos hizo uno. No borra las diferencias; acaba con la enemistad.

    La Española es una isla compartida por dos países con historias, idiomas y heridas distintas. Entre dominicanos y haitianos hay lazos familiares, comercio y trabajo cotidiano, y también recelos que vienen de lejos. Hoy muchos haitianos trabajan en la construcción y la agricultura dominicana, a menudo sin papeles y con miedo a las redadas.

    Rezar por la paz con el vecino exige mirar cómo se le trata. ¿Se le paga lo mismo por el mismo trabajo? ¿Se le habla con desprecio? ¿Se le culpa de todo lo que va mal? La Virgen de la Altagracia es madre de quien reza en español y de quien reza en criollo. Un católico no puede decir «madre protectora del pueblo» y excluir a quien comparte la isla. El muro que Cristo derriba empieza por los chistes y las palabras que usamos sin pensar.

  4. Petición

    Danos paz con nuestros vecinos
    y trato justo con los que vienen a trabajar.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Nuestra Señora de la Altagracia,
    madre protectora del pueblo dominicano:
    ruega por nosotros y guarda nuestra tierra.
    Amén.

Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.