Día 6 de 9

Sexto día — Por los que sufren sin consuelo

  1. Oración de todos los días

    Nuestra Señora de Fátima,
    que pediste el rosario por la paz:
    aquí lo traigo, aunque sea distraído.

    Por los que están en guerra hoy,
    por los que la hacen y por los que la sufren,
    Madre, ruega por nosotros.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 15,4-7

    4 ¿Quién hay de vosotros que teniendo cien ovejas, y habiendo perdido una de ellas, no deje las noventa y nueve en la dehesa, y no vaya en busca de la que se perdió, hasta encontrarla? 5 En hallándola, se la pone sobre los hombros muy gozoso: 6 y llegado a casa, convoca a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Regocijaos conmigo, porque he hallado la oveja mía que se me había perdido. 7 Os digo que a este modo habrá más fiesta en el cielo por un pecador SAN LUCAS que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no tienen necesidad de penitencia.
  3. Meditación del día 6

    La oración de Fátima pide por los que más lo necesitan y no tienen quien rece por ellos.

    El pastor deja las noventa y nueve ovejas y va a buscar la que se perdió. No espera a que vuelva sola. La oración que se reza hoy, la que se enseñó en Fátima para terminar cada decena del rosario, pide exactamente eso: por los que más necesitan misericordia, es decir, por los que andan más lejos.

    Rezar por el que está perdido no es sentirse mejor que él. A veces es el hermano que lleva años sin hablar con nadie de la familia, el hijo en la cárcel, el político corrupto, el que hizo daño a un niño y nunca pidió perdón. Cuesta rezar por ellos, y por eso se pide.

    También están los que mueren sin que nadie rece por ellos: en un hospital de otra ciudad, en una frontera, en una calle. Hoy puedes acordarte de uno. No hace falta saber su nombre. El pastor de la parábola tampoco preguntó por qué se había ido la oveja antes de salir a buscarla.

  4. Petición

    Oh Jesús mío, perdona nuestras culpas,
    líbranos del fuego del infierno,
    lleva al cielo a todas las almas
    y socorre especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Oh María, concebida sin pecado,
    ruega por nosotros que recurrimos a ti.

    Nuestra Señora del Rosario de Fátima,
    ruega por la paz del mundo
    y por la conversión de nuestros corazones.
    Amén.

Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.