Día 4 de 9
Cuarto día — La conversión propia
Oración de todos los días
Nuestra Señora de Fátima,
que pediste el rosario por la paz:
aquí lo traigo, aunque sea distraído.Por los que están en guerra hoy,
por los que la hacen y por los que la sufren,
Madre, ruega por nosotros.
Amén.Lectura del día
1 No juzguéis a los demás, si queréis no ser juzgados. 2 Porque con el mismo juicio que juzgareis habéis de ser juzgados: y con la misma medida con que midiereis, seréis medidos vosotros. 3 ¿Con qué cara te pones a mirar la mota en el ojo de tu hermano, y no reparas en la viga que está dentro del tuyo? 4 O ¿cómo dices a tu hermano: Deja que saque esa pajita de tu ojo, mientras tú mismo tienes una viga en el tuyo? 5 Hipócrita, saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás cómo has de sacar la mota del ojo de tu hermano.
Meditación del día 4
Lo que se pidió fue conversión, empezando por la de quien reza. Es lo único que uno puede garantizar.
Jesús usa una imagen casi cómica: alguien con una viga atravesada en el ojo que se ofrece a sacar una pajita del ojo ajeno. La conversión empieza siempre por ahí. Es mucho más fácil pedir que se convierta el mundo, el gobierno o el cuñado.
En Fátima se insistió en la penitencia y en el cambio de vida, y algunos lo han convertido en un catálogo de amenazas para los demás. Pero lo que uno puede cambiar de verdad es lo propio. Un mal genio con los hijos. Una manera de hablar de los pobres que da vergüenza oír. Una trampa pequeña en los impuestos o en el trabajo que ya ni se nota.
La petición de hoy pide algo concreto y para esta semana, no una lista de propósitos para toda la vida. Elige una sola cosa que sepas que tienes que cambiar y no la anuncies. Si dentro de siete días la has cambiado, aunque sea un poco, habrás entendido mejor el mensaje de Fátima que leyendo todos los libros sobre sus secretos.
Petición
Empieza la conversión por mí:
señálame una cosa concreta que deba cambiar esta semana.
Amén.Oración final
Dios te salve, María…
Oh María, concebida sin pecado,
ruega por nosotros que recurrimos a ti.Nuestra Señora del Rosario de Fátima,
ruega por la paz del mundo
y por la conversión de nuestros corazones.
Amén.
Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.