Día 9 de 9

Noveno día — Víspera del 11 de octubre

  1. Oración de todos los días

    Amatxu de Begoña,
    madre de esta villa:
    desde tu colina se ve todo lo nuestro.

    Mira a los que trabajan, a los que ya no trabajan
    y a los que están enfermos en esta casa.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Santiago 2,14-18

    14 ¿De qué servirá, hermanos míos, el que uno diga tener fe, si no tiene obras? ¿Por ventura a este tal la fe podrá salvarle? 15 Caso que un hermano, o una hermana estén desnudos, y necesitados del alimento diario, 16 ¿de qué les servirá que alguno de vosotros les diga: Id en paz, defendeos del frío, y comed a satisfacción, si no les dais lo necesario para reparo del cuerpo? 17 Así, la fe, si no es acompañada de obras, está muerta en sí misma. 18 Sobre lo cual podrá decir alguno al que tiene fe sin obras: Tú tienes fe, y yo tengo obras; muéstrame tu fe sin obras, que yo te mostraré mi fe por las obras.
  3. Meditación del día 9

    Mañana es su fiesta. Se baja de la colina a la vida de siempre, que es donde se comprueba la fe.

    Santiago se burla de una fe de buenas palabras: si un hermano no tiene ropa ni comida y le dices «vete en paz, abrígate y come bien» sin darle nada, ¿de qué sirve? Una fe así, dice, está muerta. No desprecia la oración; dice que la oración que no toca la vida acaba siendo un adorno.

    Mañana es la fiesta de la Amatxu. Habrá misa, canto en euskera, gente que sube por las escaleras de Mallona y familias que se reúnen después a comer. Y luego se baja de la colina a la vida de siempre: el trabajo, el metro, la comunidad de vecinos, los padres mayores. Ahí se verá si estos nueve días han servido. Repasa las peticiones: los trabajadores, los parados, las víctimas, los marinos, los enfermos, los jóvenes que se fueron. Elige una y haz algo concreto esta semana, aunque sea pequeño. La madre que lo ha visto todo desde arriba te verá también abajo.

  4. Petición

    Amatxu, gracias por estos nueve días.
    Quédate con esta casa.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Amatxu de Begoña,
    madre de Bizkaia:
    ruega por nosotros,
    por los que trabajan y por los que sufren.
    Amén.

Con este día se cierra la novena.