Día 8 de 9

Octavo día — Por los jóvenes que se van

  1. Oración de todos los días

    Amatxu de Begoña,
    madre de esta villa:
    desde tu colina se ve todo lo nuestro.

    Mira a los que trabajan, a los que ya no trabajan
    y a los que están enfermos en esta casa.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Génesis 28,10-15

    10 Jacob, pues, habiendo partido de Bersabee, proseguía su camino hacia Harán. 11 Y llegado a cierto lugar, queriendo descansar en él después de puesto el sol, tomó una de las piedras que allí había, y poniéndosela por cabecera, durmió en aquel sitio. 12 Y vio en sueños una escala fija en la tierra, cuyo remate tocaba en el cielo, y ángeles de Dios que subían y bajaban por ella, 13 y al Señor apoyado sobre la escala, que le decía: Yo soy el Señor Dios de Abraham, tu padre, y el Dios de Isaac: La tierra en que duermes te la daré a ti y a tu descendencia. 14 Y será tu posteridad tan numerosa como los granitos de polvo de la tierra: extenderte has al Occidente, y al Oriente, y al Septentrión, y al Mediodía: y SERÁN BENDITAS EN TI y en el que saldrá o descenderá de ti todas las tribus o familias de la tierra. 15 Yo seré tu guarda o custodio doquiera que fueres, y te restituiré a esta tierra, y no te dejaré de mi mano hasta que cumpla todas las cosas que tengo dichas.
  3. Meditación del día 8

    Muchos se marchan a estudiar o a trabajar fuera y no vuelven.

    Jacob se va de casa. Huye después de un conflicto familiar y duerme al raso con una piedra por almohada, camino de una tierra que no conoce. Y ahí, solo, sueña con una escalera entre el cielo y la tierra y oye una promesa: yo estoy contigo, te guardaré dondequiera que vayas y te haré volver. Dios no se queda en la casa del padre; se va con el que se marcha.

    Muchos jóvenes vascos, como tantos de cualquier región, se van a estudiar o a trabajar a Madrid, a Londres, a Berlín, a otro continente, porque aquí los sueldos o la vivienda no les dejan empezar. Algunos vuelven; muchos no. Las familias se quedan con una habitación vacía y videollamadas los domingos. No reces solo para que vuelvan, como si irse fuera un fracaso. Reza para que no estén solos donde estén. Y pide también por los que se quedan: que haya trabajo digno y pisos que se puedan pagar, porque eso no se arregla con oraciones si nadie hace nada.

  4. Petición

    Cuida a los que se han ido
    y da motivos a los que se quedan.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Amatxu de Begoña,
    madre de Bizkaia:
    ruega por nosotros,
    por los que trabajan y por los que sufren.
    Amén.

Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.